Nolita no engaña ya desde sus generosas terrazas refrescadas con nebulizadores: son un local de brunch, pero brunch servido todo el tiempo que están abiertos. Esto es, rescatan un concepto muy americano que poco a poco se ha introducido en Europa y que, si bien suponía una apuesta arriesgada porque parece que los españoles segmentamos y mucho los horarios para desayunos, brunch propiamente dicho, comida, merienda y cena, el riesgo sabe ya a gloria. Porque con una carta muy bien diseñada y un puñado de referencias dulces y saladas, amén de las bebidas con el Té Matcha como última incorporación, son capaces de enfrentar cualquier demanda del comensal con platos apetecibles sea la hora que sea. Tras visitarlos en su nuevo local de la zona de Costa Rica, certificamos que aquel carajillo a base de Ponche Caballero que probamos en su momento fue la perfecta puerta de entrada a uno de los brunch más completos de cuantos hemos probado.