Dos planes para toda la familia, uno en butaca Luxe de Cinesa, el otro en una de las filas del Teseo Teatro. La soberbia animación de los estudios Sony responsable de las galardonadas Spiderman o un manido cuento aunque siempre entrañable como el de Caperucita Roja con una vuelta de tuerca lejos de falsos empoderamientos y sitios comunes y facilones, y una extraordinaria interpretación. Hoy te hablamos de "Como Cabras" en salas Cinesa y de Caperucita Roja en Teseo Teatro.
Sinopsis: cabra demasiado bajita y carente de la corpulencia necesaria para jugar al Rugebol quiere dedicarse al deporte de su ídolo aunque sólo cuente con el apoyo de su madre. No sólo le falta altura; el Rugebol es una suerte de baloncesto salvaje con canchas vivas y dotadas cada una de elementos del ecosistema en el que se encuentran, por lo que resulta tremendamente hostil para especies animales que no se llamen elefantes, gorilas, tigres, pumas, etcétera.
Pero aquí está una madre sabiendo animar a su hijo para conseguir lo que él se proponga con un "sueña en grande" como lema, si bien no basta con desearlo. Hay que trabajarlo. Mucho. Y aún así moder el polvo. Y volver una y otra vez hasta que, años después, la película nos sitúa con un protagonista en la ruina y con la llama del sueño desvaneciéndose. Pero le llega la oportunidad de su vida, como a Rocky, y ya veremos si la aprovecha.
Dirección, guion, personajes y su desarrollo... todo encaja a la perfección, incluso la sabia combinación de drama y comedia para saber sacarnos tan pronto una carcajada como una sonrisa por el momento entrañable y, por qué no, incluso alguna que otra lágrima. El sonido, la imagen y la comodidad de las salas Cinesa de Plaza Loranca 2 se encargaron del resto.
Disfruta como nunca el cuento de Caperucita
Hemos hablado en multitud de ocasiones de Teseo Teatro. Y lo vamos a hacer una vez más. Porque es la tarima que nos gusta, cercana, en la que aprecias cada matiz interpretativo. Donde los actores han de sudar cada línea y puesta en escena para conquistar a un público que se torna exigente, pues al margen del adulto -nos han hablado muy bien de Yerma-, está el familiar. Y ya se sabe que los niños son difíciles, muy difíciles, y cuanto mayores más. El temido me aburro o la "cara seta" que desinfla al actor están al otro lado de la esquina.
Pero en Teseo es imposible que algo así ocurra. Las interpretaciones suelen ser bestiales -aquí, una vez más, lo fueron-, el guion muy dinámico y la puesta en escena interactiva para conquistar, nunca para molestar o poner en un aprieto. Los niños forman parte de la obra casi desde el inicio y así acompañan a los actores hasta el final y, si sobre el papel 50 minutos de Caperucita nos hicieron preguntarnos cómo serían rellenados, al final queríamos más.
Una gozada volver a una sala que debería ser referencia teatral para familias y adultos amantes de un arte tan clásico como es el teatro.
Más información en https://www.teseoteatro.com/copia-de-programaci%C3%B3n-caperucitaroja

