jueves, 23 de marzo de 2017

Saporem: Gastronomía y establecimiento sin 'peros'

saporem-restaurantes-top-madridImposible. Lo hemos intentado, pues nos cuesta creer que algo, lo más nimio, no falle. Pero Saporem Chueca nos lo pone difícil. Retornamos (ya dimos cuenta de él en otra reseña y mismas líneas http://www.otiummadrid.com/2016/04/saporem-top-restaurantes-madrid.html) y lejos de descubrir que nuestro recuerdo engrandecía al lugar, en realidad se quedó corto. Esta vez igual de sorprendidos por el precio -lo último, menús diarios a 10,50 euros-, por la cantidad y por la calidad del servicio y algunos platos (suprema). La mejor combinación de entorno y mesa.


El brownie sobre base de chocolate blanco es, sencillamente, el mejor que hemos probado. El otro postre
estrella es el Mascarpone con fresas y galletas Oreo.
Las croquetas de jamón ibérico resultan, pero las de morcilla y
plátano sorprenden por un suave y embriagador sabor.
Empezamos por el postre. Porque de lo nuevo que probamos con respecto a nuestra primera visita, fue lo mejor. Apenas pudimos catarlos por sobredosis de comida en su momento, pero esta vez dejamos hueco suficiente para degustarlos. Menudo acierto. A pesar de que la estrella -con razón- es el mascarpone con oreo y fresas, dejadnos recomendar encarecidamente el Brownie con helado de chocolate negro sobre base de chocolate blanco. No has comido otro igual, difícilmente nos sorprendemos con un Brownie a estas alturas e insistimos, como nunca antes lo has conocido. Deliciosa fusión de chocolates y texturas resultando en una exquisitez que pide que repitas. 

¿Os suena la foto? Sí, lo volvimos a probar... y sigue tan espectacular
como recordábamos.
Puestos a analizar de lo último a lo primero, reiteramos nuestro amor por el rissotto con secreto ibérico y parmesano y la revelación de esta visita amén del citado manjar de postre: la hamburguesa mixta de buey y cerdo. ESPECTACULAR sabor que penalizará a todo aquel que se atreva a echarle ketchup y mostaza y no utilice las variantes naturales que se le proponen en el mismo plato; nosotros, ya sabéis, siempre probamos primero la carne sin condimento alguno para dar cuenta de su cantidad. Pues en esta ocasión nos la comimos entera sin añadir nada de nada. Deliciosa.
La hamburguesa nos sorprendió no sólo por presentación y exquisito acompañamiento, sino porque la carne
estaba muy sabrosa. ¡No la estropees con ketchup industrial!




















Como entrantes siguen teniendo una rica y selecta variedad, pero las croquetas de morcilla y plátano llaman la atención por el suave sabor si bien las de jamón ibérico son igualmente válidas para el comensal exigente.

Los ravioli rellenos de pera demuestran que Saporem también
entiende de pastas.
Y también decidimos compartir como tercer plato -aunque volvemos a avisar, las raciones son muy abundantes- los ravioli rellenos de pera y en salsa de queso. Impresionantes, la mejor apertura de cara a la hamburguesa y sin duda exquisita combinación.

Para el final, cócteles de primera. Y a rematar la noche.
El remate, sin embargo, no fueron los estupendos cócteles sino el aspecto que también comienza la velada; el propio sitio, de ensueño, acogedor, embriagador, la atmósfera perfecta en cualquier de sus tres ambientes; el íntimo y apartado; el amistoso e informal o el elegante y atractivo en el patio. Como la carta, elijas el lugar que elijas, Saporem te devolverá un satisfactorio acierto. Para repetir una y mil veces.

- ¿Dónde? Calle Hortaleza, 74. 91 368 81 37.
- ¿Cuándo? TODOS LOS DÍAS de 9:00 a 2:00. No tienes excusa.
- ¿Cómo? Hay varios parkings colindantes a la calle Hortaleza. En Metro, L5 (Chueca).
- ¿Cuánto? Unos 20-25 euros por persona con bebida, entrante para compartir y plato principal.


Jesús Clemente Rubio