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El italino más original y delicioso de Madrid

 La Misión conquistó paladares durante 3 décadas... y ahora sus dueños se atreven, mater familias por testigo, con Casa Parole, donde ciertamente nos abren las puertas a su hogar. Entre hermosos recuerdos y llamativas antigüedades el local aprovecha cada rincón de las instalaciones para disponer diferentes ambientes, privados, salones e incluso una terraza ideal para el verano recién estrenado. En su nombre hablan de palabras, pero aquí han pasado a los hechos con uno de los italianos más deliciosos de Madrid.

En Casa Parole se llama a la puerta aldaba en mano, y esa primera sonrisa que recibes de quien te la habre ya perdura durante toda la visita. En su rostro y en el tuyo, recorriendo el emotivo itinerario de recuerdos que han dispuesto por todo el local con retrato de la madre en la entrada. Si alguna vez me hacen tributo, que sea gastronómico y con tan buen gusto. Y del gusto hablamos... carta que gira en torno a 3 ejes: entrantes, milanesas y pizzas. A cuál mejor.

Porque la scamorza al horno ya abre boca con su cebolla caramelizada y su queso ahumado, pero es que el carpaccio tonnato y las láminas de solomillo de ternera son extraordinarios. Éramos bastante escépticos con la milanesa por aquello de que huímos de los empanados, pero es que aquí no hay "costra" ni envolturas poco saludables porque apenas se siente de lo fino que es el empanado y además está hecho al horno. Con lo que incluso en este plato se repite un mantra de toda la carta: comida nada pesada y muy sabrosa. La nuestra jugó además con un remate pizzero, con tomate, queso y albahaca, pero las tienes en mil y una presentaciones. 

Como las pizzas, del tamaño adecuado para que no te sobre comida y te permita degustar todo lo anterior, y con opciones tan suculentas como la Claudio, con salsa de tomate italiana, stracciatella, aceite de trufa blanca y albahaca fresca. Un manjar que se siente muy ligero y que permite llegar con ansia de postre...antojo satisfecho.

Tras recorrer las cuatro opciones de una manera tan original como la presentación de los cócteles, no os desvelamos ninguna de las dos para que lo descubráis por vosotros mismos, elegimos los minicalzone (2 unidades) de Nutella, la pizza con idéntica y pecaminosa crema y el helado de pistacho. El día que regresemos, haremos idéntica comanda de postres porque la terna resultó maravillosa, como nuestra visita, como el local, como su historia, como el buen hacer los otrora "misioneros", hoy "chiacchierone" (habladores). Y eligen bien las parole: embriagadora atmósfera y exquisita carta.

Más información en https://somosparole.com/carta/

Jesús Clemente Rubio