Ir al contenido principal

Toritama trae a Madrid brochetas recién salidas de la robata japonesa


Ante un mercado gastronómico algo saturado de bufé de sushi, siempre son de agradecer propuestas algo rompedoras, llamativas y que acompañen la novedad de calidad. Es el caso de Toritama, que pone de largo la parrilla japonesa que poco a poco está ganando adeptos en Madrid a golpe de robata y brocheta. Un local de hermosa factura, un servicio ágil y rápido y una carta muy bien segmentada y trabajada. Tradición japonesa en cada brocheta...y a la parrilla. 
De ahí que el apellido del restaurante sea Yakitori. Brocheta tras brocheta conquistan paladares acompañando a su plato estrella de otras referencias igualmente deliciosas. Y con el producto fresco y de calidad por bandera, a la vista de todos en la barra tras la que los cocineros elaboran el contenido de cada comanda. 




Metidos en faena, combinamos un entrante clásico como las gyozas -textura y relleno muy ricos- con la primera incursión en la robata, los bocaditos de carne (foto de portada). Dimos cuenta de los segundos casi tan rápido como de los primeros, seducidos por una jugosa carne que repetía en los sushi de ternera, estos con el añadido de la textura y sabor del arroz para disparar la experiencia de la carne a la parrilla japonesa. 



La brocheta de molleja de pollo, así como la de contramuslo, demostraron que más allá de la ternera hay muchas otras opciones si bien, quién se lo iba a decir a un carnívoro como yo, sigo quedándome con aquellos que se atreven con un buen pescado. La lubina preparada a modo de espeto malagueño en la robata japonesa conquistó el paladar de cuantos allí la probamos. Ya habíamos preparado a las papilas gustativas para los sabores del mar con unas zamburiñas de pequeño tamaño pero muy sabrosas. 


Como colofón de los salados, el arroz con salmón ahumado es adictivo, cuantioso, sublime. La suerte de tortitas niponas que es el Dorayaki con relleno de chocolate satisfizo nuestra necesidad de cierre dulce y en alto, saliendo convencidos de que Toritama es descubrimiento y a la vez reencuentro. Que vivan el Yakitori y el resto de brochetas. 

Más información en https://www.toritamamadrid.com/

Jesús Clemente Rubio