viernes, 15 de febrero de 2019

Bálamo Restaurante: La mariscada de Stendhal

Fotos realizadas con Xioami Mi A2

Se acelera el pulso, falta el aire, alucinas, te vienes arriba, abajo, al centro. Experimentas mil y una sensaciones que confluyen en un gesto boquiabierto. Lo que a Stendhal le ocurrió en la basílica de la Santa Cruz de Florencia bien le podría haber sucedido en pleno siglo XXI al ingresar en Bálamo, una suerte de marisquería cuya bienvenida es un gigantesco salón que forma parte de los más de 3.000 metros cuadrados que se erigen imponentes en Alcorcón. Si a semejante carta de presentación le unes la que nos interesa, la del producto, por calidad, cantidad y precio iguala o supera a las gratas sensaciones visuales. Señoras y señores, la zona sur existe, pero nadie nos pone en el mapa hasta que llegan apuestas como ésta de Óscar y Esther y dan un golpe de autoridad en la mesa gastronómica conviertiéndose en referencia ya no de un punto cardinal, sino de toda la geografía madrileña. Volveremos, y tú también lo harás, tras descubrir Bálamo.
La primera sala de Bálamo es impresionante por tamaño, aforo,
y enorme pantalla escoltada por barriles de cerveza.
Cuando escribiendo sobre un lugar gastronómico elegimos como foto de portada una de sus salas, en lugar de la comida, es porque el sitio, la impresión visual, que siempre llega antes que la gustativa, fue sublime. 

'Detrás de las cámaras' observamos la primera sala de Bálamo
atestada de consumidores. Día de marisco... y de Champions.
Entrar en Bálamo es asistir a una oda al marisco, con techos que coquetean con el cielo e impresionantes salones de marítimos nombres y vastas superficies. La apuesta de Bálamo va más allá de servir la mejor relación calidad, cantidad y precio del marisco; es reivindicar la fortaleza de la zona sur también en el terreno gastronómico. 
Copiosa y suculenta. Así es la mariscada de Bálamo Restaurante.
Tras escoger tu sitio más cercano o lejano de la gigantesca pantalla -tus partidos de fútbol en compañía ya nunca serán lo mismo- o bien tras optar por uno de los salones interiores, toca meterse en faena. La carta en uno y otro escenario es el mismo, y propone abundantes raciones desde los 8 euros o bien bandejas como la parrillada por 58 euros que, según la carta, es apta para 2 personas. Según nosotros, para cuatro. 

La ensalada de gambas es el entrante perfecto.
Generosos en la cantidad y selectos en la materia prima, la preparación en su cocina de 500 metros cuadrados y supervisada por el chef Luciano Leonardi es exquisita. Y es que en Bálamo han pensado en todo; en la cocina, si cae el gas, queda el sistema eléctrico, y viceversa; el mayor jardín vertical que podéis encontrar en todo el territorio nacional y parte de Europa dentro de un restaurante derrocha conciencia medioambiental; y claro, la variedad. 

La fritura resulta abundante y donde todo gusta el cazón
resalta con autoridad. Pruébalo.
Carnes, pescados y mariscos conforman una carta que no peca de exceso de referencias y sí de maestría en las técnicas de preparación de lo que sí trabajan. La fritura, con el cazón como estrella, rivaliza con las bandejas de marisco cocido o las parrilladas con nuestras favoritas, las navajas, brillando aún más que sus compañeros.

Nada nos sorprendió tras topar ya desde el comienzo de la velada con una ensalada de gambas con fuerte sabor a aquéllas acompañado de pan y aceite. 

La oferta de postres satisfará a todos los gustos.
Si te gustan las filloas, no lo dudes.
Como era de esperar,  el postre a base de filloas estuvo a la altura y redondeó una mesa en la que también hubo espacio para los mejillones al vapor -auténtica adicción- y deliciosos camarones. Por no hablar de las dos caras del pulpo, cocido y a la plancha, laminado o en pata apoyada en patatas revolconas. Escribimos y salivamos, dichosa memoria la del paladar.

Las dos caras del pulpo compiten en sabor y calidad en el cocinado. Pero nosotros tenemos favorita ;)
Tanta comida quizá te sature y necesites de otro estado material entre bocado y bocado: prueba la cerveza. 10.000 personas y 12.000 litros en tan sólo dos meses son pruebas irrefutables de que algo bueno está ocurriendo en la zona sur. Se llama, pero también bebe y come, Bálamo.

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- ¿Dónde? Bálamo Restaurante. Calle Cooperación, 11. Alcorcón. 

- ¿Cuándo? D a J de 8 a 0:00. V y S hasta las 2:00.

-¿Cuánto? Carta, precios  y más información en https://balamorestaurante.es/carta/

Jesús Clemente Rubio