domingo, 4 de marzo de 2018

J26 Real Madrid 3 – Getafe 1: El Madrid no se ahoga en el Bernabéu


Partido de previa para ambos conjuntos. Previo para los blancos ante su partido en París frente al conjunto de Emery y no menos previo para el equipo de Bordalás, cuyo partido importante era el próximo frente al Levante. Victoria no exenta de polémica del Real Madrid en una noche que invitaba a un partido frío y sencillo para el equipo de Zidane pero que no fue así ni mucho menos. El doblete de Cristiano Ronaldo y un gol de Bale acabaron con el sueño del Getafe de ganar en el Bernabéu 10 años después. Un gol de Portillo de penalti dejaba el marcador en el 3-1 final. El Real Madrid jugó toda la segunda parte con un jugador más por la expulsión absurda de Remy.


El partido comenzaba con un merecidísimo minuto de silencio por la muerte del gran Enrique Castro "Quini". Se presentó el Real Madrid con la BBC arriba y un centro del campo con Marcos Llorente al lado de Casemiro. Por parte del Getafe, sorpresa en la alineación con un trivote compuesto por Sergio Mora, Fajr y Mauro Arambarri que dejaba a las claras que el equipo de José Bordalás pretendía estar un poco más replegado de lo normal y quería tener más efectivos en el centro del campo. Renunciaba a Jorge Molina y dejaba solo en punta de lanza a un Angel Rodríguez que esta temporada está casado con el gol.

Fue una primera parte triste, con poco fútbol y en el que las dos únicas oportunidades las tuvo el Real Madrid y como suele pasar en la mayoría de los partidos, acaban en gol. El primero, obra de Gareth Bale en un pequeño lío dentro del área del Getafe . Los azulones no lograban despejar el peligro y después de una serie de rebotes, el cuero acaba en la pierna izquierda del galés, que lo termina incrustando en la portería azulona, defendida por segundo partido consecutivo por Emiliano Martínez.  El segundo llegó al filo del descanso y lo firmó Cristiano Ronaldo con un pase sensacional de Benzema, previo fallo defensivo del Getafe, que no repelió un balón suelto en la frontal del área, el cual recogió Benzema y le dio tiempo a pensar donde ponerlo… y así fue. Se lo puso al delantero portugués del cuadro merengue, que con dos amagos y un zurdazo, puso el balón donde se le antojó.

La segunda parte comenzó con un Getafe más combativo y dispuesto a poner emoción en el marcador. Dos lanzamientos consecutivos de Remy y Damián Suárez fueron las jugadas previas a una estúpida agresión de Remy sobre Nacho que acabó con el francés expulsado y dejando a su equipo con un jugador menos durante toda la segunda parte. No nos engañemos, fueron los mejores minutos del Getafe pero acabaron siendo un lastre en cuanto a cansancio  acumulado. Así vino el gol azulón. Jugada por banda derecha que acaba en los pies de Jorge Molina, que acaba de entrar por Angel, recorte del alicantino a Sergio Ramos y justo cuando el delantero azulón se disponía a rematar, se cruzaba con la pierna de Nacho, que según Melero Lopez, cometía penalti sobre el delantero del Getafe. Incomprensiblemente, Nacho no fue sancionado con tarjeta amarilla, la que hubiera supuesto su expulsión puesto que habría sido la segunda del partido. Marcó Portillo y dejaba el partido con un gol de diferencia entre ambos conjuntos, volvían los viejos fantasmas por el Santiago Barnabéu.
Nada más lejos de la realidad. Al equipo de Bordalás se le empezó a hacer el partido largo y sólo las paradas de Emi Martinez dejaban con vida a un Getafe que venía acusando el cansancio de jugar tres partidos en una semana. Minuto 70, centro de un recuperado Marcelo desde la banda izquierda que acaba en la cabeza de Cristiano. Tercer gol  del partido, el segundo de su cuenta y el 300 del portugués en la Liga Santander. No hubo más, el Getafe luchó hasta donde le dio la gasolina, el Real Madrid ganó un partido que se antojaba complicado y el público tomaba los vomitorios de salida pensando ya en el partido de París o Levante, según los colores.

Próximos partidos para los dos equipos con un toque azulgrana. En París espera un infierno para los madridistas en forma de tango y el sábado, partido trascendental para los azulones en su lucha por quedarse una temporada más en la máxima categoría del fútbol español.

Tony Zambrano