martes, 24 de octubre de 2017

Pipa & Co.: Brunch y terraza 52 fines de semana al año

los-mejores-huevos-benedictinos-madridNo hay nada como un buen brunch en fin de semana. Un domingo con carreteras madrileñas y mente despejadas, dejándote invadir por la luminosidad incluso presente en los días de invierno -bendito clima español- y degustando lo que bien podría ser un desayuno abundante o un almuerzo exclusivo. Ahora añade a la fórmula una coqueta terraza los 52 fines de semana del año y el sello del Grupo Larrumba y darás con otro de los planes imperdibles de la capital: Pipa&Co.

La terraza te permitirá disfrutar del día gracias
a sus paredes acristaladas.

Un establecimiento cuya discreta y también sugerente entrada no desvela un interior decorado con mucho gusto y la ya citada terraza revestida de verde y cuyas paredes acristaladas permiten la entrada de toda la luz que arroje ese día. En invierno, unos potentes calefactores se encargarán de que te despojes del abrigo y disfrutes como si en la misma calle estuvieras pero resguardado del tiempo cuando el mercurio está bajo.


Ya sean con tomate y aceita o mantequilla y mermelada, las tostadas no pueden faltar en tu brunch.
No olvides acompañar tus benedictinos de un buen 'smoothie' o un
saludable zumo natural.
Metidos en faena, decir que Pipa&Co. prevé instaurar en breve menú Brunch para compaginar con el método que actualmente emplean: te dejan carta con desayunos y meriendas, platos propiamente diseñados para el Brunch y smoothies, amén de la sección de postres de la carta normal, y tú eres el que te diseñarás a tu gusto y antojo la combinación. Créenos que es también una idea fantástica y que te permite acomodar a tus gustos y con un amplio abanico de opciones y también de precios el brunch que ese día te apetece.

Sirva de ejemplo nuestra apuesta: una primera estación "salada" con smoothie -prueba a pedirlo sin leche, para nosotros aún más delicioso- y hamburguesa Pipa -no la estropees con demasiado ketchup, la carne está deliciosa y el queso merece mención aparte- u otra combinación, zumo de naranja natural con huevos benedictinos. 
La carne de la hamburguesa está deliciosa y, aunque su presentación invite a jugar con las salsas, empléalas lo
menos posible. La carne lo merece.






















Ésta es la carita que se le queda a uno cuando le traen semejantes crepes.
Véase que hay dos posibilidades en este último plato, pero nosotros optamos por el tradicional y la elección fue más que correcta pues, dando una vuelta de tuerca, incorpora virutas de trufa que lo distancian a años luz de cuantos hayas probado. Todo ello con tostadas con tomate (tres porciones generosas de sabroso pan de centeno por 2,20 euros, para que te hagas una idea de los precios). Después tocó el turno del dulce, de los cafés con crepe de nutella, cuya abundante ración te lleva al paraíso por 5 euros, y tostadas, esta vez con mantequilla y mermelada (1,80 euros). Queríamos haber rematado con una porción de tarta casera, en concreto la de galletas María con chocolate y lacasitos pues la mesa de al lado la pidió y nos puso los dientes largos, pero como decimos los platos son abundantes y más que satisfactorios al paladar, por lo que decidimos dejarlo para la próxima -obviamente, habrá próxima- vez. 

El servicio es tan bueno como la carta.
Cabe destacar los tiempos: con nuestro característico don de la oportunidad acudimos justo cuando lo hicieron otras tres mesas y además, por lo visto, faltaba un camarero. Ni con esas sufrimos espera alguna ni dejación en el servicio, más bien al contrario; la experiencia fue redonda gracias a una amabilidad y atención dignas de ser señaladas. Por eso lo hacemos en estas líneas. Porque Pipa&Co. puede ser -y es- sobresaliente en la oferta gastronómica para tu brunch de fin de semana, muy recomendable en cuanto a localización y atmósfera, pero sin duda alcanza la matrícula gracias a una magnífica atención.

Jesús Clemente Rubio