lunes, 6 de febrero de 2017

Café de Oriente: El lujo y la calidad se pagan...pero no al precio que crees

cafe-oriente-lujo-accesible-restaurantes-top-madridEl aroma de un castizo café madrileño. El ambiente más cool de la capital. La fusión de ambos enfrente del Palacio Real. El Café de Oriente supo renovarse sin perder su esencia, conservar su atmósfera lujosa y exclusiva sin pecar de estancamiento ni altivez. Y desde entonces mismos clientes fieles unidos a visitantes esporádicos y nuevos que acaban repitiendo. Coged todo lo dicho y trasladarlo a su carta y obtendréis el restaurante de las ocasiones especiales. El único capaz de hacer de cualquier momento memorable.




Majestuoso e imponente, así es el salón de la planta baja.
Entre 60 y 80 euros por cabeza, vistas a y ubicación cerca de Palacio y señorial, vasta e imponente fachada... datos que pueden asustar a cualquiera cuyo bolsillo no sea el más abundante de la capital. No salgas corriendo; te perderás una de esas joyas que siempre estuvieron ahí y no te atreviste a rondar, tocar y mucho menos preguntar por su precio. Nosotros lo hicimos y nos quedamos estupefactos; al margen de la carta, 33 euros para un menú que varía mensualmente e incluye 5 platos, agua, café y postre. Ideal para ocasiones especiales y para normales que quieres dotar de aquel tinte.

El local se divide en dos plantas principales pero la de abajo posee rincones tan entrañables como éste.

Nuestro favorito; una deliciosa crema de alubias trufadas con
raviolis de morcilla.
Gabriel, metre que hace aún más grande y acogedora la planta baja -coqueta en un extremo, discreta en los salones privados e imponente el espacio principal-, nos deleitó con unas sublimes líneas para presentar el menú (el nuestro fue el de enero basado en el cerdo) y también previas a cada suculento plato. Yendo al grano, arrancamos con chistorra en hojaldre exquisita en presentación, preparación, textura y, claro, sabor. Hablamos de cerdo y parecía aquello pavo desengrasado, con la ventaja de que conservaba todo el sabor. 
Las manitas de cerdo rivalizaron con el carabinero por conquistar nuestro paladar.


El chicharro, un pescado en alza y cada vez más presente en las buenas
cartas.
Turno del que creímos el principal (pobres ilusos); crema de alubias con toque de trufa para bañar un par de raviolis de morcilla deliciosos. Aunque la crema fue espectacular y nuestra favorita -y hablamos de una degustación memorable- tendríamos para elegir, pues la velada aún era joven. Siguió con un par de manitas cerdo jugosas y que se deshacían en el paladar contrastando con un trocito de vieira y otro de carabinero. Atrevida y acertada mezcla de conceptos y sabores. 
No hay secreto que más merezca ser revelado que el ibérico de Café de Oriente.

Tejas y trufas fueron nuestra elección ante la imposibilidad de dar
cuenta de todo el menú. Cantidad y calidad.
¿Queréis más? Nuestro buche no, pero nuestra gula se impuso ante la noticia de que restaban DOS platos más al margen del postre; pescado (txitarro) con una sutil espuma de huevo y secreto ibérico con rissotto de lentejas rojas y mojo verde. Para culminar, delicias del obrador, torta de mascaró y todo ello con la posibilidad de haber seguido el maridaje cervecero que proponían para el citado menú y mes. 

El enclave en el que se encuentra el Café de Oriente es inmejorable.
No se nos ocurre mejor opción mejor para invertir tus 33 euros o los 66 de la pareja con el añadido del espacio, un local de historia, casta y hasta clientes habituales imperdibles. Un entorno Real y de ensueño y una comida cuya cantidad sólo se ve superada por la calidad de mesa, materia prima y servicio. Imposible empezar mejor este 2017, ¡menudo descubrimiento!

otiuMMenester

- ¿Dónde? Plaza de Oriente, 2. 91 541 39 74. www.cafedeoriente.es

- ¿Cuándo? De 8:30 a 1:30 de la mañana de L a D (los D a partir de las 9:00). V y S hasta las 2:30 de la mañana.

- ¿Cuánto? El menú que te proponemos y del que te hablamos 33 euros. A la carta entre 60 y 80 euros por cabeza. Para que te hagas una idea de la oportunidad única del menú.

Jesús Clemente Rubio