martes, 15 de noviembre de 2016

Niwa Hotel SPA en Brihuega: El amante detallista

niwa-brihuega-top-spa-hotel-madridPendiente de cada detalle, que en cada momento de tu escapada no falte de nada, atento, embriagador, sorprendente y romántico. No hablamos del mejor amante, ese detallista que te premia con un fin de semana inolvidable y que cada vez que echas la vista atrás rememoras cada instante, sino del Hotel y SPA Niwa, en Brihuega. A una hora escasa de Madrid topamos con este espacio donde todos tus sentidos encontrarán el respiro que ansían tras un agotador y rutinario día a día, toda vez que tu cuerpo hallará el mejor de los reposos a través de su amplio abanico de tratamientos. Escápate con Niwa, el amante detallista que toda persona desea tener, al menos, un momento en su vida.

Para disparar la acogedora atmósfera, chimenea en el hall
principal.

Nada más llegar y tras llamar al timbre de fuera te informan de que puedes aparcar dentro. Si el trayecto fue sencillo (A-2 la mayor parte del camino), la llegada es hasta placentera. Según entras observas un espacio despejado y minimalista, luminoso y con una atmósfera que atrapa desde el primer minuto. Prensa, máquinas de agua que la filtran para ofrecerte toda su pureza, picoteo dulce y salado en cada estancia y ventanales que muestran un aperitivo de su generosa terraza. Si las primeras impresiones cuentan, Niwa conquista en un minuto.


La zona exterior está habilitada prácticamente todo el año
gracias al buen tiempo español. ¡Disfrútala!
El recibimiento de las instalaciones es prolongado por el de la gerente, Ana, que te explicará y mostrará con todo lujo de detalles el alcance de los servicios y tratamientos de Niwa, así como del resto de empleados.

En el breve paseo didáctico se te informará de que el SPA es de acceso ilimitado de 9 a 21 horas en horario ininterrumpido, misma fórmula aplicable al gimnasio y, por supuesto, el acceso al Hotel 24 horas abierto gracias a la tarjeta llave. Un acierto el no "racanear" con el uso del SPA sabiendo que, además de que incluirlo en el precio es ya un plus, confiar en el buen hacer de la clientela siempre -salvo excepciones- suele devolver un correcto comportamiento por parte de ésta. 

Cada rincón de Niwa está cuidado al detalle.
Llegados a la habitación descubrimos un apéndice de lo hasta ahora visto: luminosidad y entorno coqueto, equipado al máximo -kit dental y de afeitado, fruta y bombones- y con televisión y reproductor de audio modernos y compatibles con casi todos los formatos. Sobre las camas, amplias y muy -tremendamente- cómodas. Si creíste que el fuerte era sólo el SPA y los tratamientos, desde el instante en que tu cuerpo reposa sobre la mullida cama, te percatas de que en Niwa TODO vale la pena.

Así lucen las habitaciones literal y metafóricamente. Equipadas, luminosas y amplias.

Tómate tu tiempo en el SPA. Acompañado, mucho mejor.
Pero claro, nos desharemos igualmente en elogios al ocuparnos del SPA y los tratamientos. El primero, más reducido en espacio que otros que hayáis visto, posee sin embargo tanto o más que aquéllos destacando además la paz y calma que transmite y a la que invita, bien sea por las velas artificiales en horario nocturno o la, nuevamente, luminosidad que se filtra a través de la hilera de ventanas. Un itinerario en la puerta recomienda el trazado correcto si bien podemos hacer uso de él tantas veces y en el orden que queramos, resaltando la piscina con chorro artificial para nadar a contracorriente -chorro que verdaderamente hace esta función no como otros que suelen funcionar cuando quieren-, la sauna -nuestra estación favorita- y la zona caliente.

Respecto de los tratamientos, se nos ocurren muchas maneras de que tu cuerpo y mente obtengan placer pero aquí descubrimos alguna más. Probamos el "Especial Niwa" que consiste básicamente en que durante 90 minutos cada porción y milímetro de tu cuerpo es tratado por manos expertas, en una exquisita mezcla de descontracturante y relajante. 

Que no te dé grima la foto; lejos de provocarte daño, las masajistas
saben aplicar la presión justa para colocarte primero y relajarte después.
Luego los hay que maximizan el primer aspecto -como el Hilot, masaje filipino usado en la medicina tradicional oriental y que data del siglo V, vamos 1.500 años colocando músculos-; y el segundo, como es el caso del "Detox Reductor Aqua Drain", que en 80 minutos exfolia, envuelve e hidrata el cuerpo además de masajearlo, sin olvidar el aspecto facial. Gozarás de una manera que pocas veces has hecho. 

La bollería está casi tan buena como los ibéricos del fondo. No te pierdas
el jamón sobre pan tostado y una buena base de tomate triturado.
En el capítulo gastronómico, por cierto, hay una reducida selección para el picoteo o por si te da pereza abandonar el paraíso (bocadillos, sandwiches, etcétera) pero sin duda nos quedamos con el desayuno, superior incluso al que tanto nos gusta de Paradores. Aquí toparás con un abanico de alimentros patrios de gran calidad y variedad y sin duda será la mejor forma de comenzar el día. Deliciosa cada pieza de bollería, pedazo de pan, fruta, ibéricos y yogures.
Tan colorido como apetitoso, el desayuno en Niwa nada tiene que envidiar al otro gran elogiado en estas páginas: el de
la red de Paradores.






Date un paseo por Brihuega, merece muchísimo la pena.
Con todo, Niwa Hotel y SPA cumple los requisitos hasta de los más exigentes en lo que a escapadas desde Madrid se refiere: desconectas, te relajas, haces cosas originales y alejadas de lo que puedes tener en tu día a día en la urbe y descansas. ¿Eres de los viajeros que necesita turismo allá donde pise? ¡Sin problemas! Porque si entre tratamiento y SPA gustas de darte una vuelta, hallarás en Brihuega un pueblo que requiere de varias horas para explorarlo como merece. Desde su castillo hasta sus vistosas plazas y calles, hasta la gastronomía de recomendables lugares como el Restaurante El Tolmo


Si tu visita coincide con el otoño toparás con senderos colindantes al castillo tan llamativos como éste.


La familia del hipnotizador que da nombre al museo vela por el mismo
toda vez que se deshace en explicaciones históricas.
Un par de parques aledaños a las principales atracciones rematarían el "qué ver" en Brihuega si no fuera por el extraordinario e imperdible "Museo del Profesor MAX", un enclave erigido desde el buen hacer y el tributo de una familia al único hipnotizador que ejerció a través de teléfono e incluso de foto, que recorrió el mundo triunfando mientras ganaba amistades y que cultivó un hobby que hoy constituye la esencia del museo: las miniaturas.

La recreación es tan minuciosa que en esta escena de Astérix y Obélix no echarás nada ni a nadie en falta.


No íbamos a destriparte la sorpresa, pero has de saber que en este grano
de arroz -ya algo aumentado- está pintada 'La Última Cena'.
Es el Museo del Profesor Max, por tanto, un compendio de espectaculares y minuciosos trabajos -cuenta en su colección con hasta seis Récord Guiness- son dispuestos a través de una trabajada estancia en la que Javier -sobrino del Profesor Max- se entrega en la explicación de cada pieza, de su historia, de la obra de su tío en la recopilación y de los artistas en la recreación. Es curioso terminar una reseña en la que hemos hablado de un Hotel y SPA pendiente de cada detalle para terminar con el cénit del mismo, las recreaciones en apenas milímetros -La Última Cena en un grano de arroz, por ejemplo- de grandes obras de arte. Quizá de eso se trate la vida, de acumular en un puñado de años la mayor cantidad de buenos momentos. Y Niwa es uno de ellos.

otiuMMenester


- Hotel Niwa SPA. Paseo Jesús Ruiz Pastor, 16. Brihuega (Guadalajara) 949 28 12 99 Consulta precios y promociones -habrá especiales por Navidad- en http://www.hotelspaniwa.com/promociones/
- El Museo del Profesor Max cuesta 6.50 y te llevará una media hora recorrerlo. 

Jesús Clemente Rubio