lunes, 11 de julio de 2016

Cataratas del Niágara: Canadá y Estados Unidos se citan en un enclave paradisíaco

un-día-en-las-cataratas-niágaraSi has ido a Toronto o a Nueva York, quizá haya sido una de tus excursiones. Si no lo fue o si aún no has estado en alguno de los destinos anteriores, te encantará saber que los países que acogen ambas ciudades confluyen en un festival acuático para los sentidos. Las Cataratas del Niágara quizá no sean las de caída más sobrecogedora, ni complejo más virgen y natural y tampoco las que se conviertan en tu rincón favorito del mundo… pero, con todo, siguen siendo uno de los enclaves que has de visitar, al menos, una vez en la vida para poder decir al final de la misma que ésta fue completa.

No es de extrañar que semejante espectáculo goce de millones
de visitantes cada año.

Si bien llegamos por el lado canadiense, has de saber que la experiencia desde el lado estadounidense es prácticamente la misma, si bien son ciertas las voces que hablan de un mayor grado de satisfacción desde la primera. Tiene su explicación: mientras que en la cara norteamericana puedes apreciar –y vivir desde muy cerca, ya sabes cómo se la gastan los estadounidenses- la menor de las cataratas, desde el canadiense vivirás las mayores en todo su esplendor. Ciertamente, desde el observatorio de estas últimas, conocerás en las Cataratas del Niágara el borde del mundo que, se creía cuando tiempos de la tierra plana, era el final del océano.

Observa la panorámica: a la derecha, el puente que une las fronteras de Canadá y Estados Unidos. El resto, vista de
las cataratas. Merece la pena cambiar de país a pie.
Una de las experiencias que te llevarás a la tumba: el Maid of the Mist.
Todo esto visto desde fuera, pero si quieres mirar cara a cara la naturaleza el Hornblower Cruise –lado canadiense- o el Maid of the Mist –versión estadounidense- te ofrecerán, esta vez sí, idéntica e inolvidable experiencia; acercarte barco mediante a ambas cataratas siendo la ronda de las grandes una verdadera aventura en la que el impermeable –gratuito con la entrada- es menester. Consejo, y sirva para todas las guías de viaje de otiuMMadrid: trata de olvidarte de las fotografías y vídeos y disfruta de la vivencia. Al fin y al cabo, eso es lo que en realidad quedará grabado en tu memoria, y no en tu pendrive.
Enfréntate a la naturaleza a bordo del 'Maid of the Mist'.
Hemos arrancado con fuerza y ciñiéndonos a lo más sonado de las cataratas para captar la atención pero ni mucho menos descuidamos otros aspectos que siempre se comentan de ellas: sí, han erigido todo un parque temático en torno a ellas. En una y otra cara hay torres de observación que cobran por ascender a su punto más alto para contemplar todo el paisaje; atracciones varias como The Bird Kingdom –toda una exposición de pájaros- o “A Journey Behind the Falls” –donde te adentrarás tras las cataratas- pero si hay una que hemos de ensalzar por encima de todas ellas es el paseo en helicóptero con Niagara Helicopters.
Déjate de torres de observación: las mejores vistas las tienes desde el helicóptero. Inolvidable experiencia.

Tranquilo, el asesoramiento y las instrucciones son suficientes para que
tu experiencia sea completamente gratificante. Y sí, pese al precio,
las fotos merece la pena comprarlas. ¡Mira!
Sí, puede parecer caro comparado con la duración de la experiencia -10 minutos- pero reúne en la actividad una experiencia aérea más trepidante que la que tuvimos en Nueva York –porque aquí el helicóptero sí que se ladea y escora algo más- y, claro, recompensa al viajero con una espectacular panorámica que ayuda a entender la estructura y fisiología de las cataratas. Poco tiempo de espera –máximo 15 minutos-, seis personas por vuelo –consejo: siéntate delante, pero si no llegases a tiempo en uno de los laterales- e interesantes datos en la guía en español harán de ese puñado de minutos los mejores de tu día en las Cataratas del Niágara.

Invento español y atracción más antigua del Niágara. Has de probar
el Whirlpool Aero Car.
Por terminar con acento español, sacando pecho y orgullosos, hemos de mencionar el Whirpool Aero Car, una suerte de teleférico inventado por un español, Leonardo Torres Quevedo, y que configura la atracción más antigua de cuantas componen el complejo. Este año ha cumplido el siglo y sigue siendo tan querido como el primer día, por ser diferente, por las vistas que ofrece cruzando de lado canadiense a lado canadiense –sí, no nos hemos equivocado, presta a la confusión porque parece que pasarás de un lado a otro pero en realidad lo hace hacia el norte, permaneciendo siempre en dicho país- y porque, para qué más razones, el cacharro es español. Y si algo se abre hueco entre Canadá y Estados Unidos en un paraje de ensueño como lo son Las Cataratas del Niágara, hay que probarlo.

Habrás oído cientos de veces que desde el lado canadiense las cataratas son más bonitas. Aquí tienes por qué.
Y a riesgo de que pase a ser la nueva atracción popular y pierda el encanto que nosotros vimos, algo que nunca os mencionan en las guías: cruzad la frontera andando. Si estáis en el parque estadounidense dedicado a las cataratas, pasad al Canadiense y viceversa: ojo que este sentido os costará 50 centavos canadienses y 12 dólares estadounidenses. Pero el recorrido por el puente que une ambos países, la posibilidad de explorar las dos versiones de un mismo enclave y la experiencia de coquetear con ambos territorios en un mismo viaje valen mucho, muchísimo más que eso. Creednos.

WEGO, o la tranquilidad de moverse por Niágara
Dos sentidos, una dirección y menos de ocho dólares para garantizar que allá donde quieras llegar dentro del complejo de Niágara (parte canadiense), lo harás sin sobresaltos, con la suficiente frecuencia para omitir esperas indeseables y a los puntos más importantes. Así es el servicio WEGO, que por 7,50$ pone a tu disposición multitud de autobuses diarios para conectar entre sí las lejanas -créenos, hay un paseo entre uno y otro punto- distancias que conectan los diversos puntos de interés dentro de la zona canadiense.
Espacio suficiente, frecuencia excelente y aire acondicionado - y suponemos que calefacción en invierno- para que
nada te quite tiempo y disfrutes al máximo de tu día en Niágara Canadá.
Nosotros lo adquirimos sin dudarlo porque es la única manera (y económica, hablamos de unos 5 euros) de despreocuparte del transporte dentro del complejo y centrarte en lo que has ido a hacer: disfrutar de las cataratas. http://www.wegoniagarafalls.com/

Megabus, despreocupándote del cómo llegar
No tengas la menor duda: la mejor opción para desplazarte desde
Toronto a Niágara (o Búfalo) es Megabus.
Para los que no leísteis nuestras Guías de Nueva York, Washington o Philadelphia, os haremos un breve resumen de lo que es Megabus. Es darte los mismos –o más- servicios a bordo de un autobús, tales como asientos con generoso espacio, comodidades como Wi-Fi y enchufe y múltiples rutas, pero a precios muchísimo más bajos que la competencia.

Elijas piso superior o inferior, Megabus está completamente equipado.
Para que os hagáis una idea, nosotros encontramos a sólo cinco días de nuestro viaje a Niágara desde Toronto tarifas de 35 dólares ida y vuelta, si bien la clave para acceder a semejantes ofertas es la antelación. No obstante, si eres de los que deja las gestiones para el último momento, has de saber que Megabus se compromete a un precio máximo de 44 dólares ida y vuelta por persona desde Toronto a Niágara.




Por un poquito más tendrás los asientos reservados, que lucen así.
Desde la cara estadounidense, mejor comprueba su página para ver las opciones, si bien podemos asegurar que los precios desde Búfalo eran similares y la experiencia igualmente satisfactoria. Y no olvides que hay varias opciones que pueden, por un pequeño suplemento, disparar la calidad de tus desplazamientos: por un lado los asientos reservados, más confortables y acolchados; y los autobuses express, que se ahorran un par de paradas entre Toronto y Niágara o Niágara y Búfalo pero, a decir verdad, ¿por qué no asistir a ellas y respirar un poquito más la idiosincrasia de ambos países?

otiuMMaximus
La visita al observatorio de las cataratas desde ambos lados es obligada.
- Cruzar la frontera, puente mediante, andando.
- El crucero hacia las cataratas y el helicóptero se incrustan en la memoria.

otiuMMenester

- ¿Dónde? Cataratas del Niágara, Niágara, (Ontario y Estados Unidos).
¿Cuándo? En cualquier época del año, pero verano se disfruta mucho.
¿Cómo? Megabus ofrece viajes de ida y vuelta por 23 dólares desde Toronto, aunque también puedes viajar desde el lado estadounidense (Búfalo). www.megabus.com Para moverte dentro del complejo Niágara canadiense, WEGO  http://www.wegoniagarafalls.com/
- ¿Cuánto? Cruzar la frontera cuesta 12 dólares si accedes a Estados Unidos por primera vez desde Canadá, el paseo en helicóptero cuesta 140$ (270$la pareja) en www.niagarahelicopters.com y el Spanish Whirlpool Car 14,25$. Consulta el resto de atracciones y pases combinados como el “Adventure Pass” en www.niagaraparks.com

Jesús Clemente Rubio