lunes, 23 de mayo de 2016

El Mesón del Fuencarral: El abrazo rústico y sin gluten

meson-fuencarral-sin-gluten-carne-rojaEn un rincón casi perdido de Madrid, asomando a lo lejos las torres de la capital, se acurruca un restaurante discreto y coqueto por fuera y amplio y majestuoso por dentro. Es el Mesón de Fuencarral, donde son muchas las sorpresas que nos llevamos, pero una que destaca por encima de las demás y que ocupará estas líneas: su carta para celíacos.


La terraza tiene el éxito asegurado por su emplazamiento y diseño.

Una vez cruzas su entrada, y con permiso del tráfico de la carretera adyacente, te das cuenta de que tu jornada gastronómica no será como estás acostumbrado. Con un descanso para la vista que se pierde en el horizonte, vía y tren mediante, el Mesón del Fuencarral ofrece una coqueta terraza ideal para el tiempo que se avecina -o que más bien, parece que por fin ha llegado- así como un enorme espacio multiambiente que se adaptará casi a cualquier comensal. 

El coche será fundamental para llegar al 'Mesón del Fuencarral'. Eso sí, siempre tendrás aparcamiento
y el desplazamiento merece la pena.


Hay varios ambientes, pero el salón más rústico nos conquistó.

Nosotros optamos por el primer salón en darte la bienvenida, una de esas de besos sonoros y fuertes abrazos o palmadas en la espalda; esto es, la rústica y rural, cuidada hasta el más mínimo detalle. Con una ornamentación que juega con las maderas presentes en toda casa de todo pueblo de todo abuelo, y un par de chimeneas garantizando la mejor atmósfera invernal, caímos rendidos a una sala que incluso dispone un pequeño balcón donde el cliente se sentirá -literal- por encima del resto. 



Otro de los ambientes repite atmósfera de la terraza con la flexibilidad
de poder techarlo en invierno.
Como somos de la hornada humilde, mesa redonda y ya con carta en mano, primera sorpresa: lo que creímos que era toda la oferta gastronómica nos descubren que se trata únicamente de la carta sin gluten. Jamás habíamos asistido a semejante variedad de productos para celíacos -o para los que han desechado el gluten de sus dietas- con casi medio centenar de platos. Prueba de que cualquier paladar merece -y en el Mesón de Fuencarral, puede- sentarse a una mesa de calidad y variedad.

De aspecto, textura y sabor idénticos a las croquetas con gluten.
Pasado el bautismo de fuego, un pan sin gluten que sepa a pan y no se despedace por el camino, nos atrevimos con las croquetas. Notable alto por textura, sabor y cantidad, aplíquese lo reseñado también a las alcachofas. Respecto de la tortilla de patata, semejante ambiente rústico podía invitar a pensar en la grasa sin miramientos que acostumbran algunos pueblos pero, como en el caso de las croquetas, todo lo contrario. Cuajada en su punto exacto y de estupendo sabor.

La lubina estaba deliciosa. Sobre el solomillo, mira en la foto
de apertura del artículo y juzga tú mismo.
Metidos de lleno en los principales, el solomillo y la lubina deleitaron a cuantos allí nos congregamos; el primero por cortarse con la mirada y hacer creer al paladar que de mantequilla se trataba. 


No olvidemos que también hay una carta aún más amplia y sin
restricciones de gluten. Véase la tarta de chocolate sobre natillas.
La segunda por jugosidad y, de nuevo, excelente sabor. Con el buche lleno pero poco pesado debido a la ligereza de la comida sin gluten llegamos a los postres, cuyo listado nos permitimos desglosar para dar cuenta de la variedad de una carta, antaño, condenada y que condenaba a quienes la abrían: leche frita, arroz con leche, helado de vainilla, fruta de mercado, zumo de naranja y cuajada casera.


Por supuesto si el gluten es, más que un rival, un compañero de viaje en tu día a día la calidad está igualmente asegurada. Pero por fin un espacio en Madrid se atreve a apostar seriamente por la comida sin gluten conservando todos esos detalles que convierten a un establecimiento en experiencia memorable.

otiuMMaximus
- La amplitud y decoración de cada uno de sus espacios.
- La variedad y calidad de la carta sin gluten.
- La sala "rústica".

otiuMMenester
- ¿Dónde? Carretera de Colmenar Viejo, Km. 14.500. www.mesondefuencarral.com
- ¿Cuándo? De L a V 13:30 a 16:30 y de 20:30 a 23:30. 
- ¿Cómo? En coche o, en autobús público, L712 y L716.
- ¿Cuánto? 40 euros por persona.

Jesús Clemente Rubio