miércoles, 20 de abril de 2016

Real Madrid 3 - Villarreal 0: La férrea persecución

benzema-real-madrid-3-villarreal-0Todos cumplieron con el trámite que sólo lo es a toro pasado, pues antes de saltar al ruedo la tensión y el reojo al rival se apoderan de uno mismo. No fue lo mismo para el Real Madrid que, sacudida la presión en vestuario, olvidó los triunfos del resto de aspirantes a la Liga y se centró en su grada, la más llena de España de media, la que sigue ilusionada por Champions, por la Liga y hasta por la Copa, aunque sea la del año que viene. Ni la alarma levantada por la posible lesión de Cristiano Ronaldo calló a un Bernabéu reenamorado de su Madrid.

Antaño la visita del Villarreal habría sido incómoda, y mucho. Con Barcelona y Atlético de Madrid cumpliendo, la mosca sobrevolaría más de una oreja merengona apenas un par de semanas atrás. Pero este Madrid recuerda al de la primera mitad de la pasada temporada, por su seguridad y carácter férreo, por sus constantes llegadas y rápidas replegadas. Y así nació el primero, tras intentarlo mil y una veces quizá demasiado hasta la línea de fondo –hay que disparar antes- el premio llegó con el habitual “abrelatas”, Benzemá. Surtió efecto el juego de bandas del Madrid toda vez que el ataque amarillo quedaba anulado.


Lucas Vázquez, presente y quizá futuro blanco, hizo el segundo a lo Bale pero mejor, que dijeron algunos. Extremo a la española, vaya, y gol de bonita factura y tranquilidad impagable para evitar sobresaltos. Habría tiempo para un tercero nacido del más pitado en el Bernabéu hace un puñado de días y que asistía a Modric para que de difícil volea certificase el 3-0 final. Los blancos se impusieron jugando a medio gas y perdieron por el camino al que quizá haya exprimido demasiado el suyo, Cristiano, que si bien no reviste mucha gravedad podría dejarle en el dique seco de cara al Rayo Vallecano. Crucemos dedos para el Manchester City, pues.


Jesús Clemente Rubio