miércoles, 7 de enero de 2015

El Conde de Montecristo: Casi tan fuerte como el amor... es la venganza

conde-de-montecristo-teatro-victoria-madrid-que-ver-hoyEs un placer comprobar que cada rincón de Madrid respira arte, cultura, teatro. Un puñado de metros cuadrados pueden derivar en mundos enteros con historias repletas de pasión, desidia y venganza... un discreto pero excelente teatro como el Victoria puede programar joyas como "El Conde de Montecristo", con un Edmundo Dantés inolvidable y una adaptación firmada por Paloma Mejía Martí a la altura de la obra de Dumas. 

Dante firma un protagonista
imperdible tambiéeneste 2015.
Si la venganza se sirve en plato frío, imaginad cómo ha de sentar tras casi dos décadas preparándola. Una larga temporada en la que Edmundo Dantés pasó por todas las fases que cualquiera de nosotros pasamos sin necesidad de encontrarnos en cautiverio: el lamento, la desidia, el arrepentimiento por haber o no haber hecho, la rendición, resurrección y redención. 
Traicionado y encarcelado injustamente, y cuando la soledad venía ya acompañada de La Muerte, Dantés encuentra en un compañero de fatigas el apoyo para comenzar de nuevo, redefinir quién fue y quién será y, sobre todo, vengarse. La traición introduce la historia, la venganza la hace estallar. Aquí juegan un papel fundamental los conspiradores con un también plausible Fernando  Mondego a la cabeza, si bien alguno de los personajes secundarios desluce ante el brillo de sus compañeros de tablas. Con una Mercedes muy correcta dentro de las limitaciones del personaje (tanto Silvia García como Paula Iwasaki diseñan una creíble evolución -e involución- del personaje) no podemos sino alabar a Nelson Dante y su exquisita puesta en escena del Dantés más amargo y oscuro, así como el que asombra con su transformación y mejor versión. A medio camino, el joven e ingenuo Dantés interpretado por Guillermo Serrano encaja a la perfección con su alter ego, trazando Paloma Mejía una excelente profundidad del personaje.

Secundado por un más que aceptable elenco de secundarios, Nelson Dante ofrece
un inolvidable y oscuro Dantés.

Sobre el texto, de nuevo Mejía se lleva nuestra admiración. En contra de lo que se pueda pensar, tener una prestigiosa base como las líneas de Dumas no hace sino complicar aún más la vida al autor de la adaptación teatral, pues ha de cumplir las expectativas del que acude con la referencia cinematográfica o, peor aún, la que le dio su imaginación cuando se sumergió en la novela. Con unos cuantos recursos y un dinámico desarrollo Mejía convierte el modesto escenario del Teatro Victoria en despacho, prisión, palacio y atribuye la carga dramática justa a según que personaje para que nunca perdamos de vista el auténtico mensaje de la obra. El guión es sublime, rescatando los mejores mensajes y pensamientos de Dantés sin desmenuzar cada una de las enseñanzas que encierran sus líneas.

Dantés no descansará hasta atar los cabos sueltos
de su venganza.
Con todo, ya no sólo obra y compañía, sino que el propio Teatro Victoria nos ha sorprendido gratamente. Nuestro ha de ser ahora el lamento por no haber asistido antes a una de sus adaptaciones -ojo a la veterana "Los Miserables" que promete- si bien como objetivo de 2015 y redención nos hemos fijado en volver para dar cuenta de otro pedazo de su programación. No seamos ambiciosos; con que repita en calidad con respecto a la aquí reseñada habrá satisfecho nuestras ganas de teatro. ¡Feliz 2015 sobre tablas!

otiuMMaximus

- El personaje de Edmundo Dantés; Mejía hace fácil su complejo desarrollo.
- Salvo pequeños peros interpretativos, la obra no desmerece en absoluto a la gigantesca novela de Dumas.
- Te sorprenderá la excelente acústica del teatro.

otiuMMenester

-¿Dónde? Teatro Reina Victoria. Calle Pez, 17. 91 522 88 34. www.teatrovictoria.net y www.teatropalomamejia.com
-¿Cuándo? De momento 10, 17, 18, 24 y 31 de enero a las 22:30 (salvo el 18, que es  a las 20:30).
-¿Cómo? En Metro, L2 (Noviciado). En coche mejor parking.
-¿Cuánto? ¡Aprovecha que las entradas de 20 euros se quedan a 12!

Jesús Clemente Rubio