lunes, 28 de julio de 2014

Conflicto israelí palestino y avión derribado: No podemos mirar para otro lado

misil-derriba-avion-ucrania-prorrusos-acusacionesEl mundo ya no puede mirar para otro lado. No lo digo yo, lo acaba de dictaminar la ONU con respecto a los dos grandes conflictos del panorama bélico actual. En un mundo globalizado no se puede pretender que los conflictos sean locales, israelíes contra palestinos, ucranianos contra prorrusos... Pero al ser humano se le da bien no inmiscuirse en lo que no va con él, aunque en algunos casos mejor, pues si se mete no es para democratizar (Eeuu en Irak) o defender los intereses árabes ( Egipto y Siria en palestina en su día) sino por intereses propios.

El caso es que haya o no intervención internacional, hay conflictos locales llamados a ser mundiales y que siempre siguen un mismo patrón: surgen de una trifulca localizada, que comienza a afectar a socios hasta que todos van a las armas. Esta vez el polvorín se ha acelerado : un misil de una guerra local ha derribado un avión civil con casi 300 personas. Los daños colaterales se convirtieron en principales. Los combates en crímenes de guerra. Es curioso como ahora se escuchan las alarmas, cuando llevan décadas sonando. ¿O nos hemos individualizado tanto que ya no nos afecta el saber que cada día hay cuentos de muertos en guerras locales? Quizá todo es más simple, y el ser humano no ha nacido para hacer la paz, sino la guerra: de hecho, echando la vista atrás la mayor parte del tiempo el hombre se ha estado matando en lugar de reunirse de fiesta.

En una globalización que se ha expandido por todo el mundo solo falta una materia global: la guerra. En una época en la que se llevan las sagas esperemos que las Guerras Mundiales no lleguen a su trilogía porque, creedme, será la despedida y cierre. El final de una película que comenzó con el segundo ser humano; el primero nadie tenía con quien guerrear pues hasta los animales están por encima de eso.



Jesús Clemente Rubio