miércoles, 11 de junio de 2014

Peniche I (Captain´s Log House): La vida son sensaciones... aquí las tienes todas

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Una palabra basta como sobrado argumento para que no haya escrito en cinco días: Peniche. Un mágico enclave a 80 kilómetros al norte de Lisboa en el que, por un momento, todo lo que conocemos se detiene para asistir al hermoso espectáculo de vivir. Disfrutar de la vida a otro ritmo, con las mismas preocupaciones pero con diferente manera de afrontarlas; con idénticas obligaciones diarias pero vestidas casi de aficiones que nos dan de comer. Donde lo único que no te deja dormir es la ansiedad por comprobar cómo será la ola del día siguiente. Cinco días han bastado para enamorarme de un estilo de trabajo, de vida, de relacionarse con el resto del mundo: el surf y la atmósfera de Captain´s Log House. Dame mar y una tabla y seré feliz.


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Baleal es un lugar de ensueño.
A seis horas y media en coche desde Madrid (ojo a los peajes portugueses, hay algunos electrónicos y sin garita de control), apenas una hora desde Lisboa, se erige uno de los rincones portugueses con más encanto de toda la Península Ibérica y, digámoslo con la boca bien grande y henchidos de orgullo, del mundo. No se trata de despampanantes monumentos e inolvidables espectáculos, aquí hablo de sensaciones. En este viaje aprendí que el surf se compone de ritmos, de sensaciones, y de ello parto cuando alabo la zona de Baleal, en Peniche


Entre surf y surf puedes darte un paseo por la
isla de Baleal. 

Porque a medida que llegábamos ya se percibía un ambiente muy auténtico, jovialidad sin exceso, gente de todo el mundo saludándose o hablando en pequeños grupos sin nada que esconder y sin prejuzgar al de enfrente; deporte y vida sana dondequiera que mires (amén de cierto aroma a hierba en algunos rincones ;) ). El caso es que el entorno surfero -no confundir con el hippie más estereotipado- te envuelve incluso sin bajarte del coche, y te abraza para no soltarte una vez lo haces: "Captain´s Log House" es una de esas casas de surferos que te invitan definitivamente a dejarte el pelo largo y darte mechas rubias.

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Así luce Captain´s Log House, te encantará ames o no el surf.
Captain´s Log House, tu segunda casa

Si Baleal es surf, Captain´s Log House es su tabla. Sobre ella se erigen los fundamentos del estilo de vida y estado de bienestar de la zona: aquí encontrarás historias de todo tipo sobre gente trabajadora que no sólo imaginó otra manera de hacer las cosas y soñó con dedicarse a algo que le entusiasme, sino que lo hizo realidad

Se respira en la atmósfera de toda la casa.
Sabina, Zee y compañía te harán sentir mejor que en tu propia casa, ser recibido como sólo lo serías en otras partes del mundo si tuvieras el bolsillo lleno de billetes. Aquí poco importa quién seas o a qué te dediques; más que un huésped, eres un amigo que encuentra sonrisas, actitud servicial, ayuda e incluso verdadera amistad dondequiera que mire. El buen rollo que inspira la ornamentación de la fachada, basada en los cómics de los años 70 de Hugo Pratt sobre Corto Maltés, es sólo la carta de presentación de un lugar paradisíaco en sí mismo, como demuestra su generoso jardín dispuesto a recibirte en uno de los numerosos puf o asientos de plástico habilitados para ello. Te invito a que sea lo primero que hagas: dejar tus maletas y tumbarte en el jardín.

Los cómics de Hugo Pratt sirvieron de inspiración para la decoración del complejo.
Comprobarás las sensaciones a las que me refiero, pues en los siguientes cinco minutos podrás dedicarte a observar a tu alrededor la fachada de la casa, el impresionante telar con superhéroes de toda índole enfrente o la terraza-comedor ubicada en una de las esquinas y que evoca indudablemente a la atmósfera de Hawai. 

La zona donde se sirve el desayuno recuerda a Hawaii.
Tu contemplación al sol y embargada por el relax sólo se verá "interrumpida" por el saludo de alguno de los huéspedes, deseoso de conocerte de verdad, es decir, de dónde vienes y cuál es tu historia, o por algún empleado, que lo mismo da pues el trato será similar sólo que encima te acompañará a tu habitación no sin antes darte un tour por las estupendas instalaciones. En la citada terraza ajardinada se sirven los dos tipos de desayunos: el básico, que ya de por sí es más que suficiente; y el Upgrade, con tortitas y Nutella entre otras delicias. 

La cocina siempre limpia, organizada y ataviada con
todo tipo de utensilios.
Enfrente está el grueso del complejo con una enorme cocina como primera sala y que presume de características presentes en el resto de estancias: más equipada que el Ikea, tremendamente ordenada y con una impresionante limpieza. Preocúpate sólo por llevar lo que te apetezca comer cada día; aceite, sal, especias y un largo etcétera corren por cuenta de la casa. Y no dejes de echar un vistazo a los anuncios publicados en sus paredes, pues en ocasiones se refieren a fiestas temáticas que tienen lugar en el propio recinto dirigidas, una vez más, a hermanar a los residentes e impregnarlos de la filosofía de Baleal.



Las habitaciones perpetran el espíritu del resto de la casa:
alegre, jovial y muy, muy luminoso.
Más allá se encuentra el amplio salón cuya decoración, muebles y herramientas prometen hacer de tu tiempo allí uno de los mejores relatos de tu viaje. Mesa común para comer con otros huéspedes, paredes que navegan entre el cómic y coloridos detalles, numerosos juegos de mesa, televisión de casi 40 pulgadas, un par de guitarras... no existen los días grises en Captain´s Log House. Si sales y el cielo está nublado, en su salón siempre encontrarás alegría y color. En la planta de abajo quedan el baño y ducha para invitados -para aquellos cuya estancia aún no ha comenzado o ya ha terminado y, sin habitación, han de hacer uso de un baño-, las bicicletas gratuitas -retiradas bajo depósito- y una puerta automática lo suficientemente grande como para sacar por ella aparatos de gran volumen como puedan ser las tablas de surf, en lugar de por las escaleras internas.



El salón es nuestra zona común favorita: prepárate a conocer mundo (gente) sin moverte del sofá.
A estas alturas te ocurrirá como me pasó a mí; habrás olvidado que lo más importante de un alojamiento son las habitaciones. Tras el tour, cuando llegué a mi habitación, pensé que el éxtasis del resto del complejo camuflaría las deficiencias de las habitaciones... no hizo falta. Apenas tiene. En nuestro caso optamos por la familiar en la que tres personas podrían dormir cómodamente ya que dispone de una de matrimonio en litera con una normal, muy cómodas si bien las almohadas podrían ser algo más mullidas. El hotel no abandona su filosofía de cómic y la decoración repite el capítulo de tributo a los cómics de Corto Maltés, salpicados de esoterismo y misterio. El baño es una fusión de modernidad y tradición mientras que la habitación en sí ofrece un papel tapiz en el techo que hace soñar con las estrellas. Si a ello le añadimos un humificador para extraer la humedad del aire y suficientes armarios, percheros y espacio para dejar organizadas nuestras cosas el resultado es una estancia agradable, espaciosa, organizada y cómoda.

Un único pero: si bien las habitaciones comunes de la planta de arriba padecen menos el ruido, las de abajo sufren el estar pared con pared con la sala común y, pese a ser de obligado cumplimiento el silencio a partir de las 23 horas, siempre hay alguna voz o ruido que se escapa y que disturba el descanso de los más sensibles -como un servidor-. Pero insisto, las normas suelen acatarse y a partir de las 23 horas sólo sentirás el sonido de tu respiración.


Las cenas temáticas, además de muy trabajadas, sirven para hermanar
a los huéspedes del hotel.


En resumen, siempre he dicho que la preocupación del viajero ha de ser por explotar al máximo el destino sin preocuparse en exceso por el alojamiento. 

Fiestas llenas de detalles: arriba el artista
'Just Dylan' amenizando la 'cena griega'.
Captain´s Log House no sólo consigue evitarte quebraderos de cabeza a la hora de dónde comer o dormir, sino que intensifica tu experiencia ofreciéndote un constante y servicial trato rodeado de valores añadidos como las cenas y fiestas temáticas, actividades adicionales y zonas comunes repletas de comunicación interpersonal que lo convierten en uno de los protagonistas de tus relatos de Peniche. Vayamos a por el otro: el surf.


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- La higiene y el equipamiento del complejo.
- El servicio, más que empleados son amigos.
- Las actividades y zonas comunes.

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-¿Dónde? Captain´s Log House. Avenida do Mar, 142. Ferrel, Portugal (no te preocupes, está ubicado en Casais do Baleal, Peniche, pero el GPS te lleva bien con la dirección anterior). www.captainloghouse.com
-¿Cuándo? Abierto todo el año, sin duda tus meses favoritos serán junio y finales de septiembre. Tendrás lo mismo que en verano pero sin masificación en las playas.
-¿Cómo? En coche tardarás unas seis horas y media desde Madrid. Ojo a los peajes. Desde Lisboa el tiempo se reduce a unos 60 minutos y puedes coger un avión hasta la capital lusa por unos 70 euros ida y vuelta.
-¿Cuánto? Cuenta con unos 120 euros en gasolina y, respecto del hotel, tienes noches entre 14 euros la compartida (por persona) y 60 euros de la privada con baño (por habitación), dependiendo del tipo de habitación, temporada, etcétera. Sea como fuere, no te arrepentirás de tu elección. Todas merecen la pena.

Continúa en Peniche II: Surfeando en la cresta de la vida



Jesús Clemente Rubio