jueves, 2 de enero de 2014

"¿Hacemos un trío?": Talento autobiográfico a tres bandas


Corría el año 2003 y el "Cabaret" de Liza Minelli llegaba al "Broadway madrileño", Gran Vía. Listón y exigencia tan altos como las expectativas para una obra de semejante calibre y protagonistas. Y entonces una tal Natalia Millán, que se coló en todas las casas gracias a "Un paso adelante", aparecía "al son del Jazz". Deslumbró, dejó atónitos a cuantos allí estábamos y enamoró a un servidor. Desde entonces vivo encandilado no sólo por su envidiable y atemporal físico sino por su talento y profesionalidad: con ella, todo luce, ella es la misma justificación del teatro. Por eso cuando nos invitaron con un sugerente "¿Hacemos un trío?" en el que ella aparecía, corrí sin dudarlo. El trío ya estaba completo (menos mal, porque cualquiera iguala semejante talento), por fortuna por otras dos bestias de las tarimas: Marta Valverde y Alberto Vázquez. El resultado es puro talento autobiográfico a tres bandas.


Ni más ni menos. El argumento es el Currículum Vitae de los tres amigos, compañeros de profesión y destacados de la interpretación, canción e incluso danza. Sólo uno de ellos centra miradas y recoge aplausos en cada una de sus obras; imagináos los tres repasando aquellos primeros logros, riéndose de los patinazos pero, sobre todo, apelando a una nostalgia que deja de ser tal en el momento en que la reeditan con un puñado de brillantes actuaciones que, salvo un ligero aroma a "Noche de fiesta" de José Luis Moreno en algún número intermedio, entretienen, divierten (¡MUCHO y muy buen humor!, emocionan pero, sobre todo, enseñan.

Vázquez versiona magistralmente a Serrat.
Enseñan que la vida son dos días y uno está lloviendo (a veces lluvia hecha de nuestras lágrimas) y, puesto que el otro hemos de pasarlo trabajando, con permiso de la crisis, hagamos lo posible por disfrutarlo y convertir la labor en diversión. Dicen que cuando uno consigue eso, no volverá a trabajar un sólo día más en toda su vida. Millán, una Da Vinci de las tablas derrochando calidad en el canto, la interpretación y la danza; Valverde conquistando a base de desparpajo y puesta en escena y Vázquez ensalzando su atractivo de cuna gracias a una profesionalidad brutal se combinan para ofrecernos una celebración del trabajo no como medio de vida, sino como vida misma.
La telenovela radiofónica es uno de los mejores números de todo el espectáculo.

Valverde y Millán comparten y
se comen el escenario.
Pese a los constantes guiños a los compañeros del mundo de la interpretación, cualquiera puede hacer suyo el discurso y recorrido que establece cada número, en solitario o grupal, de los protagonistas de la obra: los primeros pasos en nuestras carreras; los tropiezos y, claro está, los que siempre estuvieron ahí para darnos la palmadita en la espalda por el trabajo bien hecho o para ofrecernos apoyo cuando estuvimos a punto de caer.

Si Vázquez levantó el pabellón versionando a Serrat, Millán nos hizo soñar con triunfar en un ambiente tan exquisito como París gracias a una obra no menos complicada: Cabaret o Valverde nos recordó hasta la saciedad (y, sin embargo, queríamos más) que ella ya triunfó desde chica con "El Diluvio que viene" son minucias comparadas con el grueso de la obra. El que concilia el "¡viva el trabajo!" con "¡qué bello es vivir!". En definitiva, el que nos da la bienvenida al 2014 recordándonos lo mucho que merece la pena ver pasar los años. A los tres (y a todo el equipo que hay detrás), gracias.


otiuMMaximus

- Como el talento es de sobra conocido, destaquemos el salero y la gracia de Valverde.
- La humildad y el esfuerzo que esconde el éxito de tantos artistas como Vázquez.
- La ilusión con la que Millán evoca alguno de sus muchos triunfos. Cómo alguien que ha demostrado todo habla como si aún no hubiera conseguido nada.

otiuMMenester

- ¿Dónde? Teatro Infanta Isabel. Calle Barquillo, 24.  www.gruposmedia.com
- ¿Cuándo? Todos los viernes a las 23 horas (excepto 24 de enero, 7 y 14 de febrero).
- ¿Cómo? A esas horas puede que tengas suerte y encuentres sitio en la misma calle Barquillo o colindantes.
- ¿Cuánto? Desde 20 euros.

Jesús Clemente Rubio