miércoles, 11 de diciembre de 2013

Parque Warner Madrid: Dibuja tu mejor Navidad


La historia del Parque Warner es muy diferente a la del Coyote y el Correcaminos, la de Silvestre y Piolín, la de Tom y Jerry. Aquí el malo se cebó con los que soñaban con una competencia real de Disneyland París en la capital española y despertaron en un océano de dudas, cosas a medio hacer e infraestructuras (la puesta en marcha de la estación de Cercanías y reciente desmantelamiento ha costado un total de 85 millones de euros) que se echaron para atrás al ver que lo de allí era de todo menos un negocio. El boca a oído hizo el resto: que si hay zonas del parque que parecen solares, que si demasiado caro, que si apenas va gente... Pues bien, una década después, y aferrado a la firme creencia de que todo y todos merecen (emos) segundas oportunidades, marché a la Warner el pasado Puente de la Constitución en busca de algún argumento que refutase tan mala fama. Encontré muchos, salpicados por la nieve artificial y contagiados de la alegría navideña, encontré un atisbo de luz que merece un reportaje. Esta es nuestra contribución a la resurreción de un parque en el que comienzan a hacerse las cosas bien. Muy bien.

Ojo a los detalles de las casas de los dibujos.

39 euros tiran para atrás. Claro que si uno echa mano de cierto invento que debería estar ya más que implantado en su hogar  llamado Internet el coste rondará los 25 euros. Por casi idéntico precio, Parque de Atracciones de  Madrid. Éste tiene atracciones y además es temático. Nada de aquellas imágenes y escenarios semivacíos y personajes desaparecidos: por fin Bugs Bunny ha vuelto a su madriguera, la abuelita luce casa a todo color y cada metro del parque está orientado a que nunca olvides donde te encuentras: en el mundo Warner. 2º día consecutivo gratuito, mejoramos. Menús completos por menos de diez euros, ya casi tenemos la jornada hecha. Y tiempos de espera ridículos para tratarse de un día de fuerte taquilla (el máximo que encontramos, 8 minutos).

El aroma navideño
impregna la Warner.
La Warner ha espabilado, y mucho. Desde que entras, te sumerges en lo que esperabas encontrar con tu entrada de Bugs Bunny, Superman o Batman en mano: un universo de super y minihéroes realistas y caricaturescos del mundo de la animación invitándote a recorrer su tierra, hogar, efectos personales y hasta atracciones. Las casas del Pato Lucas, Bugs Bunny y la abuelita de Piolín y Silvestre te harán creer que te encuentras en uno de aquellos capítulos. A diferencia de aquéllos...¡esto no es todo amigos!. El "Cartoon Village", zona más enfocada a los pequeños y al entorno cartoon distribuye coloridos pasajes hacia las atracciones y zonas temáticas en las que siempre habrá una estatua de tus personajes favoritos. Las tiendas hacen lo propio: revestidas de principio a fin con merchandising relacionado con la atracción en la que acabas de montar o el ambiente en el que se erigen. Los precios, claro, elevados para el producto, ajustados al tratarse de mercadotecnia (tazón de Supermán, 13 euros).

El Teatro Chino es una réplica
del que existe en Hollywood.
Idéntica puesta en escena registran "Old West Territory", "DC Super Heroes World", "Movie World" y el que te da la mejor bienvenida: el "Hollywood Boulevard". Un teatro chino al estilo del barrio más glamuroso de Los Ángeles y con varias proyecciones diarias en 3D anticipa una jornada de película, al igual que el enorme árbol y la ornamentación lo hacían en el mismo acceso al parque. Por fin la Warner no es sólo parque de atracciones, sino también temático. Claro que las joyas de la corona también merecen mención aparte... y destacada.

Altura, velocidad y gritos

Seré claro: da igual lo que oigas, las mejores atracciones de Madrid están en la Warner. Y quizá algunas de las mejores de España. La sensación de ingravidez del monstruo de acero de "Supermán" es una de las mejores experiencias de la Navidad. Sólo Papá Noel invitándome a churros lo superaría. Menos altura aunque idénticas emociones y mayor velocidad de "Batman": esto de ir colgados de los raíles y tener la continua impresión de que nos vamos a llevar por delante tramos de las vías fue de lo mejorcito. Y para cuellos y trapecios poderosos -y no es broma-, la montaña de madera más larga de Europa: el "Coaster Express". Pongas donde te pongas, no te cabrá en la foto la hilera de maderas dispuestas para ofrecerte un recorrido plagado de ruidos y soniquetes que dan la impresión de que todo se vendrá abajo. Genial pero insisto, vigila tu cuello porque más de uno sale quejándose de ello, ahí va un truco; encógete como cuando tienes frío, darás más estabilidad a las cervicales.

¿Te atreves con "La atracción de acero" de Supermán?
La más alta de Europa también está en el complejo de San Martín de la Vega, gracias a uno de los enemigos del hombre murciélago: "La venganza del Enigma" es una lanzadera en la que tocarás el cielo para descender, se diría, a tierra de Hades. Tú mismo pero, por Dios, ¡no comas justo antes de montar!

Podríamos desvelarte todas y cada una del resto de atracciones, con curiosidades como la montaña rusa del Correcaminos que para ser dirigida a los más pequeños es todo un reto. Pero los espectáculos, actividades y el mismo infierno claman protagonismo...

Bugs Bunny, Noel de lujo.
Patina, aprende, teme

La pista de hielo habilitada para la ocasión navideña es un respiro para tanta emoción fuerte y en ella, seguramente, te lastimes más que en cualquier atracción -al menos un servidor, algo torpe-. Cabe señalar que también hace las veces de escenario para uno de los espectáculos estacionales, con Piolín y Silvestre como protagonistas. Hermoso él y, especialmente,  las reacciones de los niños ante su ligero grado de interacción con el público. Talleres de magia, juegos de feria, coches de choque patrocinados por Joker e incluso una "Academia de pilotos" completan el catálogo de "otras actividades" del Parque Warner. 

Invitados de honor en el desfile.
Otra Academia, la de Policía, era la estrella de los espectáculos, pero supongo que sus actores y especialistas están en merecido descanso en favor de otros como el espectáculo de bienvenida, los pasacalles y malabaristas, el evento de luces, sonido y agua de Navidad y el que casi se solapa con éste y cierra el Parque: el desfile de los Looney Tunes con 25 minutos y 16 vehículos que aglutinarán en torno a su recorrido a todos los visitantes y captará el asombro, la admiración y el espíritu navideño de grandes y pequeños gracias a superhéroes, dibujos animados y, claro, ¡Papá Noel y los Reyes Magos!.

No todo son risas y alegría en
el parque... (Inferno)
Tanta buena cara y jolgorio merecen un contrapunto, y te aconsejo que lo busques y no dudes en pagar los 3 euros y medio de suplemento para disfrutarlo: INFERNO. Un pasaje del terror al estilo del Viejo Caserón del Parque de Atracciones con dos ventajas sobre éste: no conoces el recorrido y, especialmente la segunda mitad del camino, una sucesión de personajes con un momento inolvidable en un eterno y oscuro pasillo que, sin duda, justificarán tu inversión en lugar de haberla destinado a un, qué se yo, gofre o batido. La ambientación es genial, los actores bestiales y más de un susto te hará desear que los 5 minutos que dura sean 2. 

Resulta curioso que sus responsables sean también los encargados del espectáculo infantil de titiriteros aunque, si uno lo piensa, una vez cruces el umbral del infierno estarás a su merced y no serás sino una marioneta que reaccionará ante sustos y provocaciones.
La ambientación es estupenda para disfrutar de una jornada navideña
con toda la familia, los amigos o la pareja.

¿Recuerdas el fiasco del retorno de Supermán? Luego volvió,
y venció. La Warner también merece otra oportunidad.
Segundas oportunidades

Como habrás comprobado, ningún párrafo habla de que "en el Supermán te mareas", el Batman "es como dar vueltas en una lavadora", "el parque está descuidado" o "los personajes brillan por su ausencia". Y no lo harás, pues lo nuestro no es difundir sentencias genéricas y oídas sin confirmar. Quizá hace unos años así fuera, y no lo ponemos en duda, pero una revisita a la Warner tumbará varios y anticuados tópicos sobre el parque temático y, de paso, te ofrecerá una de las jornadas más recomendables de estas fiestas. Porque no sé como será en verano, pero en Navidad es justo lo que uno espera: divertido, alegre, emocionante y mágico.

otiuMMaximus

- Volar como Supermán. Literal.
- La velocidad de Batman.
- La ambientación y localización de cada zona del parque.

otiuMMenester

- ¿Dónde? Parque Warner Madrid. M-301, Km 15.5, 28330 San Martín de la Vega, Madrid.
902 02 41 00 www.parquewarner.com 
-¿Cuándo? 14, 15, 21, 22, 26, 27, 28, 29 de diciembre de 2013 de 12:00 a 20:00. Desde las 11:00. Aparcamiento habilitado desde las 11:00.
-¿Cómo? En coche, A-4 salida 22.
-¿Cuánto? Desde 26 euros comprando online con, al menos, 7 días de antelación y para un domingo. Precio en taquilla 39 euros por adulto. Niños menores de 1 metro gratis y mayores con precio junior. Consulta ésta y otras promociones en la página web (por ejemplo, dos días consecutivos y noche de hotel por 39 euros). OJO Parking obligatorio desde 8 euros por turismo.

Jesús Clemente Rubio