jueves, 10 de octubre de 2013

Tren de la Fresa: Un 'Delorean' al Madrid de 1851


¡Cuántas veces hemos querido asomarnos por un agujerito y ver cómo se vivía hace un siglo! Aunque aún no hemos inventado un Delorean capaz de hacerlo, desde hace 29 años los muchachos del Museo del Ferrocarril nos cuentan, si no qué ocurría, al menos cómo se viajaba. El Tren de la Fresa roza la treintena y, un año más, ofrece un viaje al pasado, con fresas y azafatas de época y un destino aún mejor: Aranjuez. ¡Pasajeros al treeeen, el Madrid de 1851 espera en el andén!


El Museo del Ferrocarril ha hecho un trabajo de
conservación estupendo.

Más bonita será la vivencia cuanto mejor conozcamos el contexto. Hace un siglo y medio, España había introducido su primera línea ferroviaría: Mataró – Barcelona. La Corte, con Isabel II a la cabeza, observó los beneficios de tamaña infraestructura y se decidió a unir la capital con el Mediterráneo, siendo la primera fase el trayecto hasta Aranjuez. Tan perezosos eran nuestros reyes, o bien tan expertos en imagen, que se dice que la vía conectaba con la puerta de Damas del Palacio, siendo los últimos vagones construidos en plata para dejar claro quién manda y de qué manera. Más allá de este último cotilleo, la población observó enseguida los beneficios del transporte, en especial para el traslado de mercancías procedentes de la huerta ribereña, con la fresa como producto estelar. 


¿Escenario de película de época? Sé el protagonista.
Entendido el origen del nombre, volvamos al presente pues, en realidad, el Museo del Ferrocarril es lo que hace: traer el tren de entonces hasta la actualidad, manteniendo casi el trayecto original y, por supuesto y con permiso de algunas reformas, los vagones y cocheras intactos. Todo ello configura un ambiente único que, si bien podría ser aderezado con una mayor cantidad de azafatas u otros elementos del entorno pasado como música de época y demás, cumple con el cometido de convertirnos en pasajeros del segundo tren español. Tanto es así, que incluso existe un Encuentro Anual Madrileño de Bicicletas Clásicas y Antiguas aprovechando el marco que ofrece el "Tren de la Fresa" y combinándolo con las dos ruedas.  Los chicos de Bicicletas Clásicas Leo realizan el trayecto al menos uno de los días equipados con bicicletas de más de 100 años y ataviados con indumentaria que recuerda a la de entonces, elevando la experiencia a la máxima expresión no sólo para sus participantes sino para los afortunados que, por suerte, coincidimos con ellos. 

Tren del siglo XIX, bicicletas antiguas, indumentarias de la época...Marco
incomparable para una recreación única. (autor: estudios CMR)

Las azafatas de época te obsequiarán
con una degustación de fresas.
Si crees que el trayecto era el plato principal, estás muy equivocado. La exquisita organización –un 10, de veras- del Tren de la Fresa te lo avanzará todo en el mostrador del Museo del Ferrocarril, desde donde parte, pero profundizará a través de sus azafatas que, previa entrega de las fresas, se sentarán a tu lado para detallarte la jornada. Un consejo: aprovecha la hora del viaje de ida para exprimir el tren en lo que a fotos e inmersión se refiere, pues a la vuelta probablemente el cansancio haga de las suyas y te sumerja en un profundo y secular sueño (hace 200 años ya habíamos inventado la siesta). 

Aunque algunos elementos han tenido que ser
sustituidos, el tren mantiene intacta su esencia.
Así que en lo que digieres las fresas y admiras el tren llegarás a Aranjuez, donde un autocar te esperará para trasladarte a puertas de palacio y, en función del turno asignado, entrar a visitarlo de manera guiada o hacer tiempo por sus jardines –espectaculares- hasta la hora de acceso. 

En cualquier caso, al menos en lo que respecta a nuestro guía, hay que aplaudir la labor de éste por cada sala de la antigua residencia real –de ahí el Real Sitio de Aranjuez-, con una lección plagada de anécdotas y datos muy llevaderos y que te ayudarán a comprender mucho mejor vida, usos y costumbres de la realeza española y establecer o definir un poco mejor la línea sucesoria de la Corona. Todo ello con el Palacio Real de Aranjuez como aula de lujo.

El Palacio de Aranjuez es un imperdible de la visita: la guía es sublime.


Aprovecha que aún hace bueno
para pasear a orillas de Palacio.
Una vez recorridos los jardines de la Isla y del Parterre, pegados a Palacio, y tras el itinerario guiado, se nos ofrecerán dos opciones: visitar el Museo de Falúas, de entrada incluida en el ticket del Tren de la Fresa, o pagar un suplemento de dos euros y medio para visitar, una vez más con guía, el Museo Taurino, imperdible para los amantes del mundillo. El primero, por su parte, exhibe una pequeña muestra de las embarcaciones utilizadas por los reyes españoles con audoguía gratuita. Si eres capaz de organizarte y hacerlo todo, te recomendamos el Museo de Falúas antes de comer, comer un tentempié rápido en una de las cafeterías o puestos pegados al Jardín de Isabel II (en el mapa que te entregan al comienzo de la aventura lo localizarás rápidamente) y ya coger el autocar hasta el Museo Taurino. 


Curiosa estampa: desde un tren del siglo XIX
fotografiamos uno del siglo XXI. Pasado y presente.
En cualquier caso, nuevamente el autocar te trasladará de vuelta a la estación para regresar a Madrid. Como veréis, no es la máquina del tiempo que todos ansiamos, pero sí un paseo en el que, durante nueve horas, nos contagiaremos del encanto de los antiguos viajes de tren, con tantas historias de amistad o romances surgidos; de la vida y entresijos de las cortes, plagada de diretes, opulencia y superficialidad. Un día más, seamos viajeros. Por un solo día, seamos reyes. 

otiuMMaximus

- El estado de conservación del tren y su ambientación y la visita guiada por Palacio. ¡Siéntete Isabel II!
- No es el único viaje ni encuentro de los miembros de Bicicletas Clásicas Leo, puedes encontrar más información en su página web www.bicicletasclasicasleo.com.
- Rompiendo con la tradición, esta vez algunas de las fotografías no son nuestras. Ana y Carlos, de CMR Fotógrafos han aportado su granito -granazo- de arena. Es fácil distinguir de quién es cada una: las mejores son las suyas. Si estás interesado en su trabajo, te recomendamos visitar su página web www.estudiocmr.com (91 172 71 80 / 692 212 104) Para muestras otros dos botones:

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- ¿Dónde? Museo del Ferrocarril. Paseo de las Delicias, 61. 28045 (Madrid). 902 228 822.
¿Cuándo? Aún puedes ir los días 12, 13, 19, 20 y 27 de octubre. A las 10 horas el tren parte del Museo del Ferrocarril. ¡Date prisa!
¿Cómo? En coche, tienes aparcamiento (zona azul) pasando el umbral de entrada del museo. También en el mismo Paseo de las Delicias o, si no, parking. Metro (L3 – Delicias) y tren pegados.
¿Cuánto? Adultos 29 euros y niños 21. Los menores de 4 años viajan gratis si no ocupan asiento.

Jesús Clemente Rubio