martes, 3 de septiembre de 2013

Disneyland Resort París: De mayor quiero ser niño I

Magic Everywhere. En opinión de quien os escribe, esta canción es el mayor acierto de los chicos de marketing del Disneyland París desde el cambio de nombre del parque (antaño EuroDisney cuyo prefijo, se comprobó, despertaba más rechazo que aceptación). Pero volvamos con el título de la melodía compuesta para el vigésimo aniversario del parque. Podría aburriros con una entradilla repleta de información práctica, colorida palabrería y todo lo indispensable para una visita en condiciones al resort más animado del viejo continente, pero me basta y sobra con el, insisto, acierto publicitario.


Porque desde el  mismo momento en que uno espera para pasar el control y acceder al recinto, puede entretenerse con la entrada de fábula y el jardín de bienvenida sacado de los cuentos de la infancia. Y porque hasta la hora del cierre, mires donde mires y vayas donde vayas, te toparás con magia. Por todas partes. No importa la edad que tengas, ni de dónde vengas ni mucho menos adónde dirijas tu vida; en Disneyland todos somos Mickey, Minnie, Goofy o Donald. Recordarás aquella pregunta que te hacían cuando apenas levantabas un palmo del suelo sobre qué querías ser de mayor. Disney te da la respuesta: niño.



Prepárate para conocer los escenarios de
tus personajes favoritos.

Lo hemos visto en cintas VHS una y otra vez de niños, lo seguimos disfrutando en cine, DVD y BluRay como adultos y, sin embargo, ni siquiera la alta definición es capaz de transmitirnos el 5 por ciento de lo que realmente ocupa el mundo que imaginó Walt Disney y que el progreso y el tiempo ha hecho factible en la actualidad. Disneyland París es el mejor experimento -con permiso de su hermano de Orlando- de adultos que regresan a una infancia adulterada por la pérdida de la inocencia y la ilusión que, en ocasiones, conlleva el hacerse mayor.

No es que sea la panacea a nuestros problemas, pero te aseguro que desde que coges el tren desde París -unos 45 minutos de viaje- hasta el parque, experimentarás de nuevo esas cosquillas del niño a punto de sentarse en el regazo de Papá Noel o el recién levantado el Día de Reyes. Ya no eres como eras pero, habías olvidado, sigues siendo quien eras. Disneyland te ayudará a recordarlo.
El espectáculo nocturno del vigésimo aniversario dejará la mejor instantánea de tu visita.
De épocas y compañías
Antes de entrar en detalle, déjame darte dos consejos: si puedes, evita temporadas altas -especialmente el verano-. Las colas se convertirán en forzosas compañeras de viaje y, si no le echas actitud y paciencia, pueden estropearte la jornada. Nosotros fuimos en agosto y, por el contrario, disfrutamos como enanos, aprovechando las ventajas que pone a disposición del público la organización y que te comentamos en el siguiente apartado.  Pero ya sabes que todo tiene su virtud y defecto; en verano el parque principal cierra a las 23:30 horas, mientras que en invierno el horario se reduce hasta las 19:30 - 20:00 horas. En ambos casos, con buen hacer y estrategia, te dará tiempo a todo.

'Main Street' recrea el Nueva York de Walt Disney,
con sus compradores compulsivos y todo.
Acabas de leer parque principal, y eso es porque en realidad, por si no lo sabías, Disneyland Resort París se compone del propio parque "de toda la vida" y un añadido con menos años de vida llamado Walt Disney Studios. Recomendables son los dos, y en otras tantas jornadas visitables, si bien lo ideal es entre tres y cuatro días para hacerlo todo de manera más pausada y con menos cansancio. Una vez más, a modo de ejemplo, nosotros dedicamos un día entero a Walt Disney Studios y otro a Disneyland París, con la ventaja de que al cerrar el primero antes (19:00 horas) podíamos acceder al segundo y estar otras cuatro horas en él. Ello lo permite la entrada combinada de dos parques, mucho más recomendada que la que te da acceso a un solo parque.
La cabalgata es, sin duda, el clímax de
la visita infantil a Disney.
Por último, respecto de la compañía, grábate a fuego esto: tu primera visita a Disneyland ha de ser sin niños, lo mires por donde lo mires. Porque así podrás disfrutar tú del parque y de la compañía, ambos o todos -en caso de pareja o amigos, respectivamente- tendréis que preocuparos sólo de las atracciones y espectáculos que os interesan y podréis permitiros descartar eventos imperdibles para los niños que, por contra, mutilarán nuestro tiempo. Por tanto, tras una visita más atropellada sin niños (2 días), podríais en otro momento y con algo más de dinero acudir con vuestros hijos y elaborar y adecuar agenda e itinerario a los espectáculos, atracciones y horarios infantiles. Me he topado en escasas ocasiones con este consejo y, creedme, es crucial.

Disneyland Park

Así te despedirá cada noche Disneyland Resort París...
si es que no te alojas en uno de sus hoteles.
Sobre las 9:45 deberías estar fuera del recinto esperando a la apertura de puertas. Incluso antes. Así podrás familiarizarte aunque sea de lejos con la distribución del complejo: en el centro, un fabuloso jardín rodeado de un hechizante lago coronando la estampa el hotel más importante del resort (por cierto, no excluyas alojarte aquí en lugar de París, te sorprenderá encontrar en algunos de los hoteles precios bastante asequibles). Tendrás que atravesarlo para acceder, a la izquierda, al Walt Disney Studios; a la derecha, a Disneyland Park.

Este segundo merece nuestra primera visita por un hecho irrefutable: es la máxima apuesta por la recreación del mundo Disney y el que verdaderamente invita a la exploración puntillosa y a recorrer cada uno de sus recovecos, por lo que sin duda nos apetecerá exprimirlo la primera jornada y, lo que quede pendiente, dejarlo para el segundo día cuando cierre Walt Disney Studios.

¿Fantástico, espacial o aventurero?

Si por fuera sorprende, por dentro embriaga.
¡Menuda choza la de 'La Bella Durmiente'!
Mírate la mano. Hay tantas áreas temáticas como dedos, y todos confluyen en la palma. Así has de concebir el parque, y a ello te ayudará el excelente plano dispuesto a la entrada. Cada área posee sus atracciones y espectáculos -estos últimos son más bien escasos en este parque- pero, sobre todo, su ambientación. Sublime. Nuestra frase favorita fue la de "¡vaya, no dejan nada al azar!" y te invitamos a que nos repliques. Porque ya sea mientras haces cola para una de las atracciones, paseas hacia uno de los restaurantes o incluso vas al baño, por el camino encontrarás todo tipo de detalles relacionados con el área en que te encuentras y que, sin duda, impiden que abandones la fantasía que estás viviendo.

No desesperes...ahí fuera aún espera tu príncipe azul.
De tal forma que, tras alucinar con la bienvenida en la plaza principal de Main Street, una recreación del Nueva York en que Walt Disney parió sus primeras ideas, te dirigirás a la plaza principal presidida por el fascinante castillo de la Bella Durmiente. Con permiso del de Orlando -el de la Cenicienta-, el más impresionante de entre todos los que llenan las páginas de los cuentos. A partir de aquí, cuando seas capaz de dejar de fotografiar y observar cada detalle de la construcción, tú serás dueño y señor de tu tiempo y lo que hagas con él: huye de foros e itinerarios marcados. Escoge tu área, revisa qué atracciones poseen FastPass en ella y...¡sumérgete en la magia Disney!

Combinando los tickets de FastPass con la exploración
de cada área tu visita será muy fructífera.
'Fastpass' o ejemplo de organización
Esta maravilla es algo que debería poseer todo parque temático o de atracciones; se trata de pasar tu entrada por un lector electrónico -siempre cercano a la atracción de la que se trate- que te premia con un boleto en el que figura una hora a la que deberás volver para montar. De esta forma desaparecen las tediosas y eternas colas en pro de unos pocos minutos para disfrutar de la atracción. Genial sólo si te organizas, pues si dejas pasar el día te toparás con los lectores de
fastpass (FP) cerrados porque ya se hayan repartido todas las horas.
¡Deprisa, que hay prisa! ¡Corre a por tu ticket FP!

Por ello recuerda esta fórmula: elegir área, sacar los FP de aquellas atracciones que deseemos montar y tengan este tipo de acceso y, mientras llega nuestra hora, explorar y fotografiar el área y el resto de atracciones. Con ella ni mucho menos podrás en un solo día montar y disfrutar de todo, pero es que tampoco es necesario hacerlo pues no todas las atracciones merecen la pena. Lo que sí es imprescindible es recorrer cada metro cuadrado del parque con mención especial a Fantasyland; sigue leyendo y descubrirás por qué.

¿Te atreves a perderte en el Laberinto de Alicia?

Una tierra de fantasía
Fantasyland es un compendio de sueños, ilusiones e imaginación consecuencia de las muchas veces que viste "Bambi", "Dumbo" o "Aladdin". Es Disney en estado puro, con princesas y príncipes, castillos y cuentos de hada, la casa de Mickey, el hogar de Pinocho y Blancanieves, el castillo de la Bella Durmiente. Da igual si esperas la hora de cola para poder conocer a una de las princesas o no (no lo recomendamos salvo que tus niños así lo exijan), disfrutarás del paisaje, de las judías mágicas trepando por las casas, de la fiesta de no cumpleaños en el "Laberinto de Alicia"... de todo. Aquí no importa en qué trabajes, ni quién seas para los demás ni siquiera cuanto midas: aquí importa quién eres en realidad...un niño que juega a ser adulto. Fascinante.

Impresionante, ¿verdad?. Pues espera a escalarla a bordo
de una vagoneta...
Claro que para gustos, colores, y los marrones de Frontierland no se quedan atrás. Disfrázate de Woody -es increíble con que rapidez Disney ha aprovechado y adaptado las licencias que adquirió tras la compra de Pixar...imaginad lo que puede dar de sí el universo Marvel en el futuro- y recorre el oeste a pie o bien en una de las vagonetas de la corta pero intensa "Indiana Jones y el Templo Maldito" o de la alocada y excelente montaña rusa "Big Thunder Mountain", a nuestro juicio la mejor atracción de este parque. Ambas dotadas de FP, por cierto. Si el francés empieza a hacer mella en ti, opta por el restaurante temático de la zona "El " cuya atmósfera mexicana nos hará, al menos en lo que a lengua se refiere, sentirnos un poquito más cerca de casa.

Siéntete Jack Sparrow en la estupenda recreación pirata.
El oeste, aunque salvaje, siempre estuvo un poco limitado en cuanto al espacio en que se desarrolló. Por eso Adventureland te invita a protagonizar un asalto a un fuerte español con el universo de "Piratas del Caribe" convirtiendo el recorrido en una experiencia memorable. La cabaña de Robinson Crusoe, el restaurante Hakuna Matata, las laberínticas entrañas de la Tierra o la isla Calavera son otros ejemplos de lo que este submundo nos depara.

Codéate con Buzz
El carismático personaje de "Toy Story" nos muestra como en él no sólo hay un amigo, sino una auténtica gallina de huevos de oro para Pixar antes y Disney ahora. Las tiendas, de las que no hemos hablado aún pero que constituyen el elemento más presente en todo el parque (especialmente en Main Street, la primera zona del parque y en la que  practicamente todo está a la venta), rebosan productos relacionados con su universo y con Buzz en la zona Discovery. Asimismo, las atracciones le hacen un constante guiño y existe incluso una en la que nos codearemos con él en su misión de acabar con el malvado Zurg.

Éste es uno de los escasos guiños
al universo 'Star Wars'.
Entretenida, aunque no movidita; ese honor queda reservado en esta zona a "Space Mountain", cuyo ritmo vertiginoso es sólo superado por la citada "Big Thunder" de Frontierland. En el trayecto de una a otra te encontrarás con Wall-E, cientos de futuristas complementos y majestuosas construcciones espaciales. Incluso la recién adquirida licencia de "La Guerra de las Galaxias" deja su huella con una nave X-Wing a las puertas del simulador que sirve de presentación para nuestra única y marcada crítica negativa al parque: las licencias desaprovechadas (ver Disneyland Resort París: De mayor quiero ser niño II)


Ticket FP, atracción, exploración, atracción FP
Si aún te queda tiempo, párate a disfrutar de las vistas.
Ésta sería la fórmula ideal para tu visita a Disneyland Park. Coger el ticket FP, acudir a una atracción de la misma zona que carezca de ella para hacer tiempo hasta que llegue tu turno, darte un paseo por las diversas exposiciones o recorridos dispuestos en cada área (por ejemplo, en Adventureland el “Pasaje de Aladdin”) y, finalmente, acceder con tu FP a la atracción para ir corriendo a sacar otro ticket en otro área.

En resumen, Disneyland Park es más exploración temática que diversión a raudales en múltiples atracciones y espectáculos. De hecho, los segundos escasean en comparación con el otro parque, pero a cambio nos premia con la mejor ambientación en cada una de las secciones. Cinco áreas temáticas, de las que te detallamos qué atracciones tienen Fastpass:

-        Adventureland:
Indiana Jones y el Templo Maldito (FP)

-        Frontierland
Big Thunder Mountain (FP)

-        Fantasyland
El vuelo de Peter Pan (FP)

-        Discoveryland
Buzz Lightyear Lser BLast (FP)
Space Mountain Mission 2 (FP)

No esperes para hacerte la foto


Te recordamos que las actividades extraordinarias programadas con motivo del vigésimo aniversario se prolongan de momento. En ellas, son IMPERDIBLES la tradicional cabalgata (con nueva canción), el espectáculo nocturno (justo a la hora de cierre del parque) o el Tren del 20º aniversario, ideal para conocer a los personajes Disney al final del trayecto.

Si te pierdes la cabalgata, te habrás perdido la mitad de la magia del complejo.
Date cuenta que las otras opciones pasan por consultar las horas a las que cada personaje estará en ciertos y señalados puntos del mapa, acudir y esperar cola para fotografiarte. El único pero del parque lo encontramos aquí; son multitud los niños que han hecho colas de 30 a 60 minutos para conocer a las princesas en el "Pavilion Princess" para después dejarles conocer sólo a una de las damas de Disney o bien, en el peor de los casos, para que justo cuando les iba a tocar coger ticket para volver estos se han agotado. Igual ocurre con el "Meet Mickey Mouse"... la espera no compensa. De ahí nuestra recomendación de hacer cola para el tren del aniversario o bien leer nuestra siguiente entrega (Walt Disney Studios) y ver cómo te compensa buscar en ese parque a los personajes.

Continúa en Disneyland Resort París: De mayor quiero ser niñoII


Jesús Clemente Rubio