viernes, 2 de agosto de 2013

Fuerteventura: La mejor versión del Caribe

Playas de arena única en el mundo -volcánica-, agua verdaderamente cristalina y a salvo de las cremas solares y los desechos del turismo masivo de Punta Cana, rincones que los harás tuyos y y atardeceres inolvidables. 
El Caribe mejorado y además patrio se llama Fuerteventura. A tres horas de Madrid.

Fuerteventura no puede negar su origen volcánico. Ni quiere.

Caribe. Destino más repetido en las frases de quienes mencionan, a bote pronto, sus vacaciones soñadas... de quienes añoran el merecido descanso tras todo un año trabajando, de aquellos que piensan en fiesta y desfase con amigos, de los que piensan en románticos atardeceres en playas de agua turquesa y arena tan fina como blanca. Ingenuos. A muchos menos kilómetros de distancia y sin necesidad de cruzar el charco, sino más bien un discreto estrecho, se encuentra el auténtico paraíso. Una vez más, reafirmo y reclamo la atención que merece nuestro país, que en poco acumula un mucho de todo. Ya dimos cuenta del segundo hayedo más grande de Europa tras la Selva Negra alemana, la Selva de Irati; demostramos que nuestro Norte nada tiene que envidiar a las cumbres de las Highlands escocesas y ahora estoy dispuesto a dejar claro que la isla con más viento de toda España -su único pero- nada tiene que envidiar a Santo Domingo, Punta Cana y otros destinos que, a diferencia del nuestro, se han sabido vender mucho mejor.

Lava VIP
No hay más que empezar por el origen volcánico de las islas. Los paisajes con hasta tres tonalidades diferentes de tierra -en función de si el origen fue lava, magma o piedras expulsadas directamente desde el cráter- son sólo el preludio de la exclusividad de Fuerteventura. Se trata, con mucho, de la isla canaria más llana de todas, lo que permite observar desde múltiples puntos estampas que agrupan pequeñas montañas, blanca tierra y majestuoso mar interrumpido por un cielo mayormente despejado.

Las dunas de Corralejo. Piérdete en su inmensidad. Disfruta.
Ello tiene también un pero: el viento. Si conocéis el famoso "viento de Levante" o, mejor aún, os han azotado los granos de las playas de Bolonia (Tarifa), preparáos para vuestra graduación en esto de combatir la arena: Fuerteventura posee rachas de viento que hacen imposible extender la toalla como en cualquier otra playa. La buena noticia es que los nativos -y el cabildo- han dispuesto originales escondites a base de piedras volcánicas que logran resguardar de él y hacer mucho más llevadera la jornada. Salvado el único y minúsculo problema de la isla, centrémonos en sus virtudes.

No todo es playa
Las playas del Norte no son de aguas turquesas pero
igualmente recomendables.
Divide y vencerás. He oído cientos de veces a parejas quejarse de que su semana en Fuerteventura ha sido de lo más aburrida. Obviamente, lo ideal y que os recomiendo encarecidamente es alternar en los días pequeñas visitas con largas sesiones al sol cual lagartija. Y digo pequeñas porque, a diferencia de Lanzarote, Fuerteventura reduce a la mínima expresión el número de atractivos turísticos en pro de unas inmensas playas de calidad que consiguen, elijas cual elijas, transmitirte la sensación de que es toda para vosotros. 

Para que os hagáis una idea: nosotros visitamos el poblado atalayita, perteneciente a los mahos -primeros pobladores de la isla- una mañana, además de otros puntos de interés cercanos o pueblos como Antigua, para después entregarnos al sol y la arena en una o varias calas por la tarde. De esta forma, los días serán más llevaderos, variados y harán justicia al ritmo real de la isla: no todo es playa, no todo es turismo. Porque Fuerteventura, en realidad cualquier destino, no se visita, se vive.

La playa de Risco del Paso es un claro ejemplo
del paraíso que es Fuerteventura.
Caribe 2.0
Capítulo especial para las playas. Ya os lo he dicho: es la evolución del Caribe. Vayáis donde vayáis, encontraréis kilométricos mantos de arena negra, marrón o blanca en la que contrastará el excesivo viento con las contadas personas -salvo agosto, donde puedes encontrar algo más pobladas determinados sitios-. Si además logras hacerte con uno de los recovecos antes citados y suficientemente privado, harás de ellas tu particular playa privada. Una gozada.

Son muchas las opciones que os encontraréis e infinidad los pros y contras de unas y otras zonas. En nuestra humilde opinión, podéis dedicar una mañana o tarde a cada una de las siguientes:

Las puestas de Sol son espectaculares. Esta
imagen fue tomada desde Corralejo.
- En el noreste, playas de Corralejo con las dunas a tus espaldas. No obstante, se trata de un Parque Natural en el que, te aseguro, creerás encontrarte en medio del desierto en ciertos puntos rodeados por infinita arena.
- Al noroeste está El Cotillo, cuyas playas repiten fórmula de arena blanca de su hermana del este pero la superan por su ventaja geográfica: los atardeceres son espectaculares.
- Al sureste nos zambullimos en las playas más fieles al Caribe: agua turquesa y cristalina -siempre verás lo que ocurre bajo el agua, para bien o para mal-, arena fina y blanca, temperatura mucho más suave y ausencia de grupos masivos de ruidosos estudiantes y guiris que tiñen el mar de blanco al meterse completamente embadurnados de crema aún por absorber. Cuando los dioses repasan las imitaciones más fieles a su paraíso, seguramente las playas de Jandía a Morro Jable están en lo más alto de la lista.
- En el caso del suroeste, atravesando el parque de Jandía, encontramos idéntico escenario con el añadido, como ocurriera en el norte, de la puesta de sol...sólo que no olvides que esta zona de la isla sólo es accesible con un buen 4x4 o guía en excursión organizada. En caso contrario, ninguna compañía de alquiler de vehículos, aun con el seguro a todo riesgo, se responsabilizará de los daños del vehículo por introducirlo en caminos de este tipo (créeme, todos los contratos de alquiler en la isla así lo establecen)
¿El Caribe? Fallaste. Es algo muchísimo mejor. Y está a tan sólo tres horas de Madrid.

Poco que ver, mucho que disfrutar
Como verás, lo bueno abunda en Fuerteventura y se reparte por todo el territorio...con lo que es ideal compaginar cada una de las recomendaciones anteriores con estas otras turísticas. Os garantizo que dedicando un día entero a dos visitas -playa y turismo- jamás os arrepentiréis de vuestra estancia en Fuerteventura por larga que sea -ojo, no seáis zoquetes y vayáis 15 días-.

- En el noreste, el pueblo de Corralejo así como sus dunas -las separamos de la playa pues bien merecen recorrerlas y fotografiarlas durante una o dos horas-. El pueblo presenta un corte y estructuras altamente turísticas con numerosos bares y restaurantes dirigidos casi a ingleses y alemanes. Eso sí, saben lo que se hacen y la zona portuaria así como las coctelerías son coquetos rincones para terminar una velada.

El Cotillo luce así de bien en uno
de los extremos de la isla.
- En el noroeste, el Cotillo es un atractivo aunque minúsculo pueblo con dos puntos de interés: el fuerte y el faro. En lo gastronómico destaca el genial "Azzurro", restaurante italiano llevado por italianos y con una carta en la que la comida de nuestro vecino mediterráneo es apetitosa pero sus parrilladas espectaculares. Además, los precios son ajustados y premia con música en directo a los que acudan en las noches de fin de semana. La guinda la pone el atardecer desde las camas de su terraza, a lo chill-out pero más selecto que bohemio. Imperdible.
El poblado 'La Atalayita' se integra
en un entorno espectacular.

- En el centro este de la isla, - Poblado atalayita en el Valle del Pozo Negro, cerca de Gran Tarajal. Itinerario cómodo, sencillo y acompañado de un centro de interpretación con completa información sobre los primeros pobladores de la isla. El entorno es precioso.
Puerto Rosario, antiguamente llamado Puerto Cabra porque hay más ejemplares de este animal que de cualquier otro en la isla -y casi de habitantes-. No merece mucho la pena pues se trata de la capital, urbanizada y con algún centro comercial, y poco más.

Y al oeste, Pueblos de Antigua y Betancuria y miradores de esta última: si el día se presenta despejado, afortunado tú. Si no, es igualmente espectacular.

Pese a su marcado acento turístico,
Corralejo es un pueblo imperdible.
En absoluto son todos los puntos de interés turístico ni la mayoría de playas de la isla, pero te contamos los que nosotros recorrimos alternando siempre entre ambas categorías. El resultado fue un viaje por una de las pocas islas que dota al viajero de una sensación de soledad, discreción y exclusividad en sus playas únicas permitiendo siempre optar por escenarios en los que se nota la mano del hombre aunque, todo hay que decirlo, aplicada con tanto acierto que se integra a la perfección en el paisaje volcánico. Podría dedicar las siguientes mil líneas a contar más bondades y sensaciones en la isla, a deciros que uno se plantea el marcharse allí un año o dos para redefinir el concepto de calidad de vida y volver como se fue, sin haber envejecido un ápice.

Recordad: las mejores cosas de la vida son las que más cerca tenemos. Fuerteventura es una de ellas.

otiuMMaximus
- La puesta de Sol en El Cotillo.
- Las playas del sur. Alucinante la de Risco del Paso.
- Los paisajes del centro de la isla. Mirador de Betancuria.

otiuMMenester
- Restaurante Azzurro. Entrante, parrillada para uno, un plato principal y tres copas de vino por unos 40 euros.
- Ryanair vuela de Madrid a Fuerteventura con suculentas ofertas. Nosotros nos gastamos 60 euros por persona i/v.
- Apartamentos Caleta de Mar en el Cotillo. 105 euros las 4 noches. Y hay un Mercadona a 5 minutos en coche ;)

Jesús Clemente Rubio