jueves, 7 de febrero de 2013

DIVERSIUM: Cabalga a lomos de la suerte en los domingos del Hipódromo.

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Exigen ciertas ramas del periodismo una objetividad imposible de alcanzar, mucho menos de demostrar. Tan subjetiva y dependiente del observador es la realidad que hasta las cosas más triviales y simples varían en función de la experiencia y conocimientos de quien las analiza. Cojamos por  ejemplo la "A-6", carretera directa a tierras gallegas -de las que falaremos- según unos, autovía del juego para otros. Porque mucho antes de La Coruña, a la altura de Torrelodones, está uno de los casinos más importantes de Europa. Pero tampoco es su turno.

Nuestro protagonista de hoy se erige aún más pegado a la capital, en el kilómetro 8, y aunque también registra apuestas por doquier ofrece un sinfín de valores añadidos atractivos para parejas, familias y hasta amantes de los caballos. Prismáticos, gritos, lamentos y carreras...¡¡¡hagan sus apuestas!!! en el Hipódromo de la Zarzuela.


Así luce 'VillaGourmet'.

Lo cierto es que en cuanto uno accede al parking -ya sea mediante los autobuses gratuitos, públicos o en vehículo particular- se sorprende de la inmensidad de éste, aún más cuando comprueba lo atestado que está. Así que no se extrañen si luego la entrada al recinto no repita majestuosidad, aunque si elegancia y corrección. Por cierto que en febrero también rezuma gratuidad, pues los días 10 y 17 el ingreso es libre. La apertura oficial, ya con coste, es el 24.
Con promociones así, presentes también a lo largo del año si se busca bien en Groupon y otros portales, el Hipódromo sólo conserva del elitismo que se le atribuye a priori el trato, las instalaciones y el buen servicio, no así precios y requisitos de entrada... prácticamente inexistentes. Sí es recomendable para no desentonar no acudir en chándal ni ropa extremadamente deportiva, pero insisto en que recomendación no es sinónimo de prohibición.


No te quedes sin "hipos"
Nuestra apuesta.
Perdimos.
Dicho ésto, y ya dentro, se obtiene una perfecta panorámica de lo que puede dar de sí nuestro "día de carreras": enfrente, una explanada ajardinada con más de 20 puestos de variopintas comidas (bebidas, tapas, pinchos y raciones de todo tipo) formando un círculo que reserva en su interior espacio para dos aspectos fundamentales: sillas y mesas donde comer y una caseta donde adquirir el dinero para comprar el citado almuerzo. Sí, habéis leído bien. La llamada "Villa del Gourmet" -empresa que se encarga de tan selecto catering- funciona con "hipos", billetes canjeables en esta microciudad gastronómica.
1 euro = 1 hipo, sencilla conversión y singular elemento que, al igual que ocurre en el casino, al no tratarse de dinero real a veces no lo valoramos y cuando nos queremos dar cuenta nos han quitado el hipo en ambos sentidos. ¡¡¡Ojo a los más pequeños de la casa, que lo gastan como si de billetes de Monopoly se tratasen!!!
Verás reacciones de todo tipo. ¡La tuya
también está permitida!

Aunque sea lo primero que te encuentras, el espacio y tiempo para llenar tu estómago llegará después...porque si dejas de mirar enfrente y lo haces a la derecha verás una construcción ovalada y repleta de arcos que, en su base, alberga las oficinas donde podrás elegir tu o tus caballos favoritos, soñar con gritar de júbilo al término de la carrera, apostar. Encontrarás varios folletos orientativos con los peculiares nombres de caballos y jinetes así como su trayectoria y elegir de entre múltiples tipos de apuesta. Disponibles desde un euro, os diré que la más frecuente y arriesgada -por ende, emocionante- es la de un único caballo ganador. No obstante ha dado lugar a un modismo más que extendido, si bien en la lengua indica una apuesta segura y en las carreras, más bien, supone jugárselo todo a una carta.

Durante un par de minutos, el mundo gira en torno a jinetes y caballos.
Caballo ganador
Aún así, se convertirá en vuestra modalidad estrella además de ser la mejor pagada. Sabed que no hay nada como depositar la apuesta para, tique en mano, acercarse a pie de césped o bien subir a las gradas para seguir con pasión y respiración irregular el ritmo de la carrera. Recomiendo elegir las gradas para vuestra primera vez, pues el bullicio y el tumulto son mayores y siempre hay varios gritos ahogados en la recta final seguidos de una explosión de júbilo o una aflicción más o menos controlada. Saltos, expresiones, nervios y gritos... todo está permitido cuando nuestro caballo está en pista, así que nada de escatimar.
Las famosas cuatro torres presencian
una 'disputada' recta final.

Sea cual sea tu suerte, tómate unos minutos al término de cada manga. Observa. La estampa con el resto de las gradas y la pista en primer plano y la capital al fondo con las "Cuatro Torres Business Area", acompañadas de un día soleado o más o menos aceptable, lo merece.
Dando por supuesto que serás un jugador responsable, gastes euros en las carreras o hipos en los manjares, ambos te dejarán satisfecho.  Es más, te percatarás de que lo más excitante para un jugador, más allá de ganar o perder, es el juego en  sí, los minutos en los que la suerte está de tu parte y ese último segundo en que se te escapa. Sé  más rápido. Los domingos de febrero, tu caballo se llama Hipódromo y tu jinete, suerte.

otiuMMaximus

- Los pinchos de tortilla de VillaGourmet. Caros pero deliciosos.
- Ganar apostando a un único caballo.
- Los hipos. Tus hijos ya no te pedirán euros. ¡Y la comida es asequible! (hamburguesa 4 hipos, por ejemplo)

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- ¿Dónde? Avenida Padre Huidobro s/n. 28023, Madrid. 91 740 05 40.
- ¿Cuándo? Domingos de 10 a 19. Carreras sólo por la mañana.
-¿Cuánto? GRATIS los domingos de febrero, excepto el 24. El resto 9 euros entrada normal, 5 reducida (carné joven y mayores de 65 años) y 4,5 con promociones de portales digitales.
- ¿Cómo? En febrero, autobuses gratuitos desde el Paseo Moret Intercambiador de Moncloa, de 11 a 12 y regresando hasta las 15 horas. El resto de la temporada mismo punto, gratuidad pero horarios de salida y retorno más amplios. En coche, A-6 kilómetro 8 con parking de 1000 plazas.

Jesús Clemente Rubio