Poco más que añadir al título, mucho que decir a la hora de desarrollarlo. Caracola nació de un par de mentes pensantes y manos currantes en esto de la hostelería que, habiendo pasado y triunfado con su local de comida preparada, se anticiparon al cambio radical que se produjo entre la fiel clientela que tenían en la zona. Se percataron de que la gente lo que ahora quiere es entrar casi a cualquier hora de la mañana e incluso de la sobremesa a un local y tener un abanico de opciones dulces y saladas tipo brunch. Un "brunch all-day" que tanto se estila en Estados Unidos y que en Europa comienza a ser tendencia. Aquí no es todo el día, sino hasta las 5 de la tarde, pero ciertamente podrás sentarte desde su apertura hasta dicha hora y no pedir más, vistas las generosas raciones, una variedad notable pese a una carta recogida y una calidad de ingredientes e intensidad de sabores más que plausible. De remate, el precio; resulta más caro comprarte un aguacate en el mercado que pe...