sábado, 28 de abril de 2018

J35 Real Madrid 2 - Leganés 1: Warten Auf Bayern


No invitaba el partido en el Santiago Bernabéu para alardes pero si para reivindicaciones de unos e imagen para otros. Me explico. Estaba cantada la alineación del equipo de Zidane , tan cantada que solo daba para adivinar en que posición jugarían cada uno. La defensa era lo más indescifrable por la baja de Nacho y el descanso que otorgaría el técnico francés tanto a Varane como a Sergio Ramos. En los prolegómenos, algunos compañeros de los medios apostábamos por la entrada de Tejero junto a Vallejo y otros apuntaban a retrasar a Casemiro de posición y colocarlo junto al maño en el eje de la defensa.

Así fue, el mediocentro brasileño comenzaba en la defensa junto a Vallejo, con Achraf y Theo Hernández en los laterales. El centro del campo quedaba más claro con incursión de Kovacic, Llorente y Ceballos. El ataque era para Gareth Bale, Karim Benzema y Borja Mayoral. Por parte del equipo pepinero, fue sorprendente la suplencia de Beaveau y la entrada en el once de Miguel Ángel Guerrero, y no porque el de Borox fuera titular como en los últimos encuentros, sino por el mero hecho de que, cuando en la punta de lanza Garitano puso a Beaveau , Amrabat y El Zhar, el Leganés ha demostrado tener un ataque eléctrico, algo que habría provocado más dificultades al equipo de Zidane. Un encuentro en el Santiago Bernabéu siempre tiene su aquel. Un partido en el coliseo blanco tiene muchas lecturas. Vamos con ellas. 

La primera lectura, conclusión o como lo queramos llamar, es que el Real Madrid sale con un equipo con muchas cosas por demostrar y que no hace más que dar señales de que se compite con 12 jugadores, a lo sumo 13, entre toda la plantilla. Todo empezó como solía hacerse en la temporada pasada , hablando del Real Madrid. Poco fútbol pero mucho punch. La denominada segunda línea blanca, quería demostrar con más corazón que cabeza que el partido iba a ir por la vía rápida. Primero fue Bale, con un remate poco glamuroso pero a la vez efectivo, quien adelantó al Real Madrid al poco del arranque del encuentro. El galés partía de posición correcta. Apretó el CD Leganés que, con un remate de Amrabat, con la puntera, sin carrerilla, y sin apenas espacio para poder armar la pierna, lanzó al larguero, en lo que fue la única ocasión clara del equipo pepinero.


Poco a poco, el Real Madrid se iba acercando a la meta defendida por Cuellar. Antes de retirarse los jugadores a vestuarios, en el último minuto, un balón colgado desde la izquierda acabó en los pies de Borja Mayoral quien solo, en el segundo palo, empujó el balón hacia las mallas del Lega. Pidió fuera de juego toda la defensa del Leganés, hasta el linier tuvo sus dudas levantando el banderín y dando por supuesta la invalidez de la acción. Fuera de juego corregido por el árbitro de la contienda, Iglesias Villanueva, quién apuntó y acertó, señalando a su compañero de banda, que el balón venía precedido de un despeje de Bustinza y dejando el fuera de juego totalmente anulado. Buen acierto del colegiado.

La segunda parte continúo por los mismos derroteros pero con un apunte a destacar. El Real Madrid se volvió a dormir y el peso del partido lo llevó desde el 45 al 90 el equipo del sur de Madrid, marcando un gol y apretando a los de Zidane, que una semana más, volvió a dejarse ir en la segunda parte. Lo peor de la siesta del Madrid es que, con la Juventus, dicha siesta estuvo a punto de convertirse en pesadilla y con el Bayern puede convertirse en tragedia.

No dio para más el partido, que acabó con protestas de los jugadores del Lega protestando al árbitro una más que posible jugada de peligro, que Iglesias Villanueva no tuvo a bien dejarla seguir, pitando y señalando el túnel de vestuarios para los 22 protagonistas y con la expulsión del capitán Pires por protestar esa última jugada.

Penúltima jornada en el Santiago Bernabéu que deja a las claras que el Real Madrid necesita un lateral derecho para que pueda competir con Carvajal, le quedan muchos partidos a Vallejo para poder entrar más al once de Zidane, Theo está demasiado verde para ser el dueño de la banda izquierda futura del Madrid, deja muy tocado a Ceballos y puede ser que haya sido uno de los últimos partidos de Benzema y Gareth Bale como jugadores del equipo merengue. En cambio, el Leganés dejó constancia de su buen hacer durante toda la temporada, de ser un equipo rocoso y que le gusta jugar al fútbol y sobretodo, que no se esconde sea quien sea el rival que tenga en frente. ¡¡Viva el fútbol madrileño!!

Tony Zambrano