lunes, 19 de marzo de 2018

J29 Real Madrid 6 - Girona 3: A Cristiano le gusta el Póquer

madrid-fe-cristianoEl Real Madrid juega mal, el equipo no funciona, Cristiano está pensando en su jubilación después del mundial, no hay entrenador y se prepara una revolución a partir del 1 de Julio. Esas frases se escuchaban por los aledaños del Bernabéu hace poco más de un mes. Poco antes de la eliminatoria frente al temido PSG. Púes nada más lejos de la realidad. Han pasado treinta días y en Concha Espina se han instalado el optimismo y el gen ganador, el gen competitivo, el gen... Cristiano.

Dos equipos llegaban al coliseo blanco con objetivos distintos pero con ganas de llevarse los tres puntos. El Madrid quería seguir con su puesta a punto cara a la próxima eliminatoria de Champions frente a la siempre temida Juventus y el Girona debutaba en el Santiago Bernabéu y apostaba por el juego de las anteriores 28 jornadas, juego que le había llevado a estar luchando por las posiciones que permiten jugar en Europa la próxima temporada. Sufrió el conjunto de Machín en los primeros compases del partido con un asedio constante de los hombres de Zidane, que fueron estrechando el cerco hasta lograr el primer gol , anotado por el hombre del partido, Cristiano Ronaldo. El Girona, más allá de venirse abajo, fue a por el partido y tras un saque de falta colgado por Mojica desde la izquierda, un minicorner, aparecía la cabeza de uno de los goleadores de moda de la Liga, Stuani, para empatar el
encuentro. Terminaban en tablas los primeros cuarenta y cinco minutos pero algo hacía presagiar que la segunda parte iba a ser totalmente distinta. 

El Real Madrid salía al césped del Bernabéu un par de minutos antes que su rival. Tenía prisa por acabar cuanto antes el partido, pero no de cualquier manera, sino por la vía rápida y haciendo disfrutar a la grada. Corría las 21:45 cuando el ciclón Cristiano salpicó enfurecido e hizo disfrutar a todo el respetable. Segunda parte de locura en donde el equipo blanco triangulaba, corría, machacaba, disfrutaba con el balón. Si, ese Real Madrid acabado, ese Real Madrid que iba a ir a la deriva con la Liga sentenciada y con la posibilidad de que el PSG pasaría por encima.
Tres goles más marcaría Cristiano, tres goles más, porque el portugués demuestra una voracidad indescriptible, una competitividad al alcance de muy pocos y eso contagia. Contagia
al público, a sus compañeros, a todos en general. Eso es lo que se ha instaurado en el Paseo de la Castellana, felicidad por doquier.
Hasta siete goles se vieron en la segunda parte, destacando los que hizo Cristiano y otro de Lucas por parte del Real Madrid y los que marcaron Juanpe y de nuevo Stuani por parte del Girona.

No hubo más -como si fuera poco-, 6-3 para apagar la jornada 29 y para aleccionar a todos los que han dado por muerto al Real Madrid. No va a ganar la Liga pero el equipo carbura, asusta, atemoriza y, en Europa, la cantinela es otra. El Madrid volvió en el momento adecuado y esa es una realidad. Próxima parada, Las Palmas. Y si no hay Liga... siempre nos quedará el Pichichi.


Tony Zambrano