viernes, 15 de septiembre de 2017

Smart Brabus Fortwo: Hay corazones que no caben en el pecho

Echamos un vistazo al Smart Brabus Fortwo y vemos un cuerpo menudo, de carrocería agresiva y aspecto imponente pero pequeño, al fin y al cabo. Nos sentamos al volante y, al margen de las apreciaciones estéticas -todas positivas- arrancamos y escuchamos el rugido. No es un Fórmula 1, ni un AMG, pero tampoco lo buscamos: con semejante corazón deportivo y valiente carrocería, ya tenemos mucho más de lo que esperamos de un Smart.

La estética deportiva abarca todo el exterior.

En el mundo Smart abundan los tópicos y los 'haters', por lo que las perlas a las que estamos acostumbrados pasan por la seguridad ("un coche pequeño no puede ser seguro"), la comodidad ("seguro que no es confortable"), estabilidad ("bfff, en las curvas vuelcan") y otras tantas barbaridades. Pues como toda afirmación de poco peso y escasa credibilidad, nos aventuramos a desmontarlas probándolo por cortesía de Mercedes-Benz Madrid. Sí, los del concesionario gigantesco que siguen ampliándolo y filial de Mercedes-Benz en España. 

El frontal es agresivo, robusto, imponente.
El interior posee una línea despejada y elegante.
Optamos por el Smart Brabus Fortwo que ya de primeras desafía los cánones estéticos reservados a este tipo de vehículos con un aspecto agresivo, contundente y una línea robusta en el frontal y dinámica en los laterales. Dentro, la primera sensación que tenemos al sentarnos es de admiración ante el diseño moderno que nos ofrece su salpicadero y un nuevo volante multifunción que, junto a sus levas de cambio y asientos deportivos, nos sumerge en el mundo cupé.


No hay calle estrecha ni giro imposible para el Brabus.
Pero no olvidemos el primer y crucial fin de un Smart: la funcionalidad en ciudad. Y una como Toledo, con sus intrincadas y sinuosas calles, especialmente estrechas en el casco antiguo, se antojó ideal. Recordemos que en esta ciudad imperial antiguamente hasta los carruajes de caballos tenían problemas para circular pero el Smart salvó con precisión y sobrada maniobrabilidad hasta el giro más inesperado. En carretera nos pareció igualmente bueno, y eso que probamos el de 90CV. La aceleración sorprendía en un vehículo así con el que no importaba hacer kilómetros y kilómetros gracias al confort de sus asientos. Por poner un "pero", el ruido del contacto de ruedas y asfalto, que a los más sensibles les perturbará, aunque no en exceso. Es el precio que hay que pagar por un diseño deportivo que acorta la distancia entre ejes.
Lo mires por donde lo mires, el Smart Brabus se aleja del clásico concepto de vehículo urbano.

¿A que tampoco te esperabas un doble maletero así? Otra sorpresa
más del Smart Brabus.
Es necesario volver a la ciudad para mencionar su cambio de 6 velocidades automático, de lograda respuesta y con unos consumos más que respetables. Dejamos lo más impresionante para el final: el giro en 360 grados donde sentirás cómo cambia el sentido de la marcha sobre sí mismo y el paso por curva. En resumen, partiendo del formato de coche reseñado hablamos de un fantástico deportivo cupé combinado con un utilitario cómodo, práctico y económico, que espanta tópicos y acerca la gama Smart a los urbanitas más exigentes.

Precio: desde 18.700 euros. Más información en http://www.madrid.mercedes-benz.es

Miguel A. Dueñas y Jesús Clemente Rubio