viernes, 29 de abril de 2016

Captain América, Civil War: Los Vengadores 2.5 y la batalla interna


#BandoCapi o #BandoIronMan son dos hashtag que definen la sinopsis de la película de una manera un tanto -mucho- simplona para el film que se nos presenta. Diremos que es la mejor película del universo Marvel hecha hasta la fecha, con permiso de Los Vengadores (primera parte) y la explicación es sencilla: el villano es el más complicado de todos... el enemigo interior, la guerra fraticida, la lucha contra uno mismo.

Si el despertar de Hydra dentro de las filas de Shield ya despertó desconfianza, la tercera parte de Capitán América (en realidad más bien una versión 2.5 de Los Vengadores 2) confirma el desacuerdo en las filas de "los buenos" de una manera mucho más peligrosa: por diferencia de pareceres. Os explicamos: se trata básicamente de una discusión sobre la demanda internacional de tener controlados a Los Vengadores y demás superhéroes para limitar el alcance potencialmente destructivo. Y si el papel ya enfrenta a Iron Man y al Capi, como en todo, la aparición de una tercera persona en la discordia -el Soldado de Invierno- extrema y radicaliza el desencuentro. A partir de ahí, una sucesión de enfrentamientos y apariciones de multitud de superhéroes con extraordinarias interpretaciones. Todos ellos y un hilo argumental que cuando flojea es soportado por la acción o el humor, muy presente en la película sin caer en la parodia, pero lo suficiente para desengrasar


Con todo, la primera vez que las casi dos horas y media saben a poco, que uno pide más y más ya no sólo por ver  "súperpeleas" y efectos por doquier, sino por seguir desarrollando y evolucionando un enfrentamiento que, se resuelva o no y como toda guerra entre hermanos, dejará secuelas. Será imposible al espectador posicionarse e incluso cambiar en ciertos momentos de bando, pues ambas partes tendrán argumentos válidos y dignos de ser compartidos y defendidos. Es extraño quedarse con esto en una película de ciencia ficción pero insisto: las interpretaciones son apoteósicas y Robert Downey Jr. justifica por qué es el actor con mejor caché de Hollywood. Sobre las escenas poscréditos... poca miga pero suficiente como para querer otra barra de pan. Aunque venga con telarañas...

Jesús Clemente Rubio