jueves, 21 de mayo de 2015

Guía Dublín IV: Qué ver en Irlanda y top 10 de excursiones desde Dublín


excursiones-desde-dublin-que-ver-irlandaComo sucede con muchos otros países, reducir a Irlanda a su capital es como proclamar que lo bueno del Roscón de Reyes es sólo la sorpresa. Veteranos ya en todo lo relativo a Dublín, en otiuMMadrid nos hemos aventurado a explorar alrededores y sitios de interés algo más lejanos que bien valen el desplazamiento, todo ello para configurar un top de escapadas o excursiones desde Dublín siempre y cuando tu estancia supere los dos días completos. He aquí el top 10 de que ver en Irlanda. (actualizando)


NORTE 



1-. Belfast


Encontrarás murales ensalzando los aparatos políticos
y militares de ambos bandos.
La ciudad más tristemente famosa del país. Símbolo de la desunión más que de la identidad irlandesa, Belfast ha sido escenario durante décadas de los enfrentamientos entre unionistas (partidarios de mantener los vínculos con Gran Bretaña) y nacionalistas, entre grupos paramilitares matando en ambos bandos y brazos políticos que durante años hicieron la vista gorda ante semejante violencia. 

Otro muro de la vergüenza... hoy en desuso, afortunadamente.
El enésimo episodio de la capacidad destructora del ser humano. Con los ánimos apaciguados y la violencia, afortunadamente, cosa del pasado, aún hoy perduran murales y kilómetros de otro muro de la vergüenza que dividía ciudad y facciones, hoy abierto. Todo ello a poco más de dos horas y media de Dublin y visitable a bordo de los famosos taxis negros, actividad obligatoria para conocer la naturaleza y dimensiones del conflico. 

Aunque de corte espectacular, la opción del museo 'Titanic' es recomendable para el turista al uso,
no para el viajero.



Una visita de corte mucho mas guiri es al museo Titanic, erigido sobre el astillero donde se fabrió el famoso transatlántico. Si has de elegir, opta por la primera. Lo peor; el llamado mural internacional donde los nacionalistas ( partidarios de la anexión a Irlanda) exaltan capítulos semejantes en el ámbito internacional, o al menos lo que ellos consideran idénticas reclamaciones, luchas y batallas. 

¿Libertad para Otegui y el resto de 'presos políticos?
Entre ellos a un Otegui exigiendo libertad para la izquierda abertzale al tiempo que lamentan que sean "presos politicos". Esta bien que defiendan la causa irlandesa pero no echando mano de ejemplos que nada tienen que ver y que además mienten, confunden y exaltan a personajes lamentables de y para nuestra sociedad y democracia.


2-. Giants Causeway


Cara a cara con el gigante.
La Calzada de los Gigantes bebe del curioso paisaje para proclamar la historia de una batalla que tuvo ligar entre dos seres de enorme talla y cuyo resultado fue una sucesión de valles, senderos y montañas de aspecto "trenzado" que constituyen uno de los enclaves mas bellos del país. 
Las 'trenzas' montañosas fruto del origen volcánico.

Ya elijas ruta corta o larga, el paseo por la Calzada de los Gigantes
será inolvidable.
Con dos opciones principales a la hora de recorrerlo, la corta de unos 45 minutos y larga de casi dos horas, en ambas rememoraras inevitablemente el norte de España y al mismo tiempo el extremo sur, las Canarias, debido a que también aquí el origen es volcánico. Si el día te sonríe veras a lo lejos Escocia y contemplaras el paisaje en todo su esplendor. Pero descuida; salvo con lluvia, incluso nublado merece la pena.


3-. Carrick-a-rede rope bridge


Si la pobre mujer de la fotografía (la que está empezando a cruzarlo) puede, tú también.
A pocos minutos de allí donde lucharon gigantes tienes el escenario perfecto para emular a Indiana Jones; un puente de cuerda suspendido sobre el mar a una altura de 30 metros. Por ello, aunque en la foto parece más largo de lo que es, nadie te quitará cierta impresión al cruzarlo. 

He aquí tu recompensa por cruzar al otro lado.
Aquí confirmarás cuan bueno es el consejo de no mirar abajo, e imaginarás 300 años atrás a los pescadores que lo fabricaron para llevar de una parte a otra pesados cargamentos de pescado. Al otro lado te toparas con una de las mejores estampas para respirar, fotografiar y vivir Irlanda. Y por lo que más quieras... ¡cuidado con los selfies y las fotografías saltando o haciendo el cabra!

SUR

4-. Glendalough Heritage Site

El camino a Glendalough está repleto de estampas como ésta.
Miramos ahora al sur de Dublín, a escasos kilómetros de hecho. Allí, tras un breve vistazo a Sandymount Strand, donde arranca la novela "Ulises" de James Joyce, llegamos a Glendalough, en e que encontrarás debidamente señalizados los recorridos de película con Posdata: Te quiero y Braveheart a la cabeza. Huelga comentar paisajes tan manidos, reconocibles y de asombroso e innegable atractivo, todos ellos distribuidos a lo largo de las montañas Wiclow.

La ciudad monacal conserva un impactante cementerio.
Sin embargo, no dejes de visitar a la entrada de estas Glendalough, con visita menester a dos lagos y un cementerio incrustado en el marco de un antiguo monasterio. En los caminos hacia una y otra parte, ideales para una ruta de exigencia media, hallarás el encanto de bosques no muy profundos, puentes riachuelos e inmensos lagos en pocos metros.

5-. Powerscort Gardens

Cada rincón de Powerscort Gardens es digno
de fotografía y reposo.
Toda guía suele centrarse en los lugares citados y no faltan a la lógica: son sin duda los puntos de mayor interés turístico en pocos kilómetros a la redonda de la capital. Pero consideramos injusto olvidarse de Powerscort Gardens, un palacio de exquisita factura y que es un sus variopintos y relaja tes jardines donde la visita encuentra su razón de ser. Al igual que ocurre con el puente colgante del norte y que no dijimos, el folleto explicativo de este monumento es notorio y mas que suficiente para explorar de manera didáctica los rincones de unos jardines con la suerte de amplio parque.
Powerscort Gardens posee incluso un jardín al estilo japonés.


otiuMMaximus


- Pisa allá donde William Wallace ( el de la película) clamó por la libertad.
- Mientras cruzas el puente, mira abajo.
- Los tours organizados son una opción estupenda quizá no por el precio pero si por la comodidad y libertad en cada parada ( ver otiuMMenester).


otiuMMenester


- Wild Rover Tours (wildrovertours.com) ofrece un tour de un día que abarca Belfast (eligiendo entre la ruta de los taxis negros o la visita al museo del Titanic), la Calzada de los Gigantes y el puente colgante. 
* Salidas desde O´Connell Street y otros puntos de Dublín a las 7:00 am. y regreso a las 20:30 pero, aunque terminarás cansado, no será un agotamiento supremo debido a que está muy bien dosificado y repartida la ruta. 
* Además, como hemos dicho en el artículo, te dejan completamente a tu aire en cada parada y el durante es más que divertido gracias al guía de la compañía.
*El único pero es su precio, 65 ó 60 euros dependiendo de si eres estudiante o no, algo elevado pero que te ahorra el trajín del alquiler del coche, gasolinas, entradas y tickets de las excursiones, el peaje del puente... Es tu decisión.

- Dublin Bus (www.dublinbus.ie) es la compañía local de autobuses de la capital irlandesa y aquí también ejerce como empresa prestadora de tours como el que recorre Glendalough (bordeando las Wiclow Mountains), la bahía de Dublín y los jardines de Powerscourt. 
*El lugar de salida es enfrente de la oficina central de la compañía, en O´Connell Street, a las 10:30 horas y la excursión dura 6 horas y media. Como la anterior, la visita dota de tiempo suficiente al viajero para explorar a su aire, sin grupos cerrados ni "ganados" siguiendo a un líder.
*El precio es bastante asequible, 27euros, incluyéndote todas las entradas, desplazamientos y además un tour por Dublín valorado en 10 euros. 

- Por supuesto que es perfectamente factible, más si sois más allá de una pareja, el alquiler un vehículo y echaros a la carretera para recorrer Irlanda a vuestro ritmo. Cualquier compañía local te cobrará unos 20 euros por día de alquiler por lo que, sumado a la gasolina y las entradas, si sois varios, siempre os saldrá más económico... y tendréis la ventaja de marcar vuestros tiempos. Claro que, obviamente, será más cansado, por aquello de que os toca conducir.

Jesús Clemente Rubio