miércoles, 27 de agosto de 2014

Feelgood: La obra que explica cómo se ensucia la política.

feelgood-fran-perea-manuela-velasco-jorge-usonQue el mundo de la política es tan complejo e intrincado como sucio es algo que, sobre todo durante los últimos años -en los que se ha destapado lo que siempre ha habido y, me temo, habrá- todos hemos sabido de buena tinta. Sin embargo, si bien sabemos los titulares sobre trapicheos, corruptelas y demás características desafortunadamente intrínsecas de la política, uno se pregunta cómo se puede formar esa bola de robos millonarios, cohechos y tráficos de influencias. Fran Perea, Manuela Velasco, Javi Coll y compañía, junto a Producciones [off], Teatro Español y enTRAMAdos Teatro dedican dinero, esfuerzo y tiempo a contarnos de manera satírica, irreverente y hasta graciosa -por no llorar- el sistema que tenemos, el que aceptamos y, creemos, vivimos... pues en el fondo sólo sufrimos. 

madrid-infanta-isabel-feelgood-politica-suciaEdu (Fran perea) es un experto comunicador político y excelente gestor de crisis. Mientras Álex (Javier Márquez) es el currito de turno que a todo le pone letras y hace que las medias verdades que nos cuentan los políticos parezcan afirmaciones sinceras y honestas y repletas de buenas palabras, Edu pone siempre la alegría y color a los datos, la interpretación del vaso semilleno, la que sirve para revalidar voto en las urnas. Pero esta vez lo tendrán muy difícil en el discurso del Presidente ante el Congreso de su partido; Max (Javi Coll), uno de los ministros, destapa en petit comité un escándalo local pero que, desgraciadamente para todos y en especial para Edu, podría estar siguiendo la pista Elisa (Manuela Velasco), periodista y ex de Edu.


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A partir de aquí, pasen y vean una de las mejores puestas en escena de cómo funciona realmente la política. Cierto es que habrá elementos en pro de la ficción y el espectáculo, pero os aseguro que desgraciadamente lo que veáis en la hora y media de Feelgood no dista mucho de la realidad. Fran Perea se desmarca además de los clásicos papeles de sitcom de una manera tan verosímil como grandilocuente, gestionando las dosis de humor dentro del drama y entregándose a este último con una pasmosa facilidad. 

Casi desde el comienzo se echa a la espalda el peso de la obra y en ningún momento sus piernas flaquean. Claro que Manuela Velasco (réplica perfecta a Perea), Javi Coll (muchas tablas), Ainhoa Santamaría (la cordura entre tanto descontrol), Javier Márquez (el que más me gustó) y Jorge Usón (el que más gustó en el auditorio, su papel da para ello y lo cierto es que en ese perfil es el mejor) le ayudan de sobremanera. Más que nombres televisivos en busca de talento, hablamos de talento que quizá encontraron su nombre propio en la pantalla grande, pero bien valen en cualquier disciplina de la interpretación. Aquí nadie vive de la fama, pues es su valía quien los aupó a tal; todos manejan bien los registros del teatro, voces, lenguaje corporal y escenografía.

El único punto flaco de la obra, más que un guión que se sumerge en lo más sucio de los despachos sin caer en clichés y manidas críticas vacías, es un lento desarrollo en determinados momentos. Hay escenas, mensajes, momentos que transmiten -de nuevo plausible la labor de los actores y el texto- desde el minuto uno su propia moraleja y se extienden hasta que le estallan al espectador en la cara. No desmerecen al conjunto, pero nos dan una prórroga cuando bastaba con el tiempo reglamentario. Eso sí, el final te hace olvidar todo minuto sobrante, con una realización, guión e interpretación sublimes que te harán mirar con otros ojos a Rajoy. Lo peor llega cuando todo termina; el buen sabor de boca te durará hasta que te des cuenta de que así son las cosas hoy día, y ahí has asistido a la ficción -que, en estos casos, siempre enmudece ante la realidad- y un puñado de horas previas a un Congreso... imagínate cuatro, ocho o más años aferrados al poder lo que dan de sí...

otiuMMaximus

- Perea se desmarca con un registro repleto de matices muy bien gestionados. El resto del reparto le da una réplica sublime.
- Se agradece un género que se atreva a indagar en las vergüenzas del país por las que, por cierto, sólo el pueblo se pone colorado.
- El final es de cine.

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-¿Dónde? Teatro Infanta Isabel. Calle Barquillo, 24. 28004, Madrid. 91 521 02 12. www.feelgoodteatro.com
-¿Cuándo? M a V a las 20:30 horas. S a las 19:30 y a las 22:30 horas. D a las 19:30 horas. Hasta el 28 de septiembre. ¡6 únicas semanas!
-¿Cómo? En Metro, L2 (Banco de España). En coche intenta aparcar en la misma calle o colindantes.
-¿Cuánto? Desde 16 euros. Sorprendente precio para una obra de tamaño calibre.

Jesús Clemente Rubio