lunes, 12 de mayo de 2014

Titanium: El flamenco canta hip-hop y baila break dance

bola-dragon-z-dragon-ball-fusion-teatro-calderonLo siento. Por vosotros y, en especial, por mí. Siento haber topado con los chicos de "Titanium" tan tarde (se marchan el 1 de junio) pero, al menos, llegué a tiempo -y vosotros lo estáis- para ver, desde que parí el blog, uno de los mejores espectáculos a los que he asistido. Creo que aunque me pagasen por hablar de ellos no podría hacerlo mejor, pues mis emociones tocaron techo: estos 13 chicos -tienen crédito para desafiar a la mala suerte y a lo que les venga- son, por grupos, puro flamenco, puro hip hop, puro break dance y, a la vez... mestizos. Desde "Bola de Dragón Z" no había visto fusiones tan impecables. De esas que consiguen que adores un género que rechazabas al cruzarlo con uno que te encanta, en lugar de sentir que están violando y corrompiendo el segundo. Son 80 minutos que no dan tregua al espectador ni deja incómodos silencios ni esperas. Lo que verás en "Titanium", como las grandes experiencias de la vida, permanecerá en ti por siempre. Bienvenido a la evolución del espectáculo musical.

Recuerdo la historia de Jerry Lee Lewis, el de "Great Balls of Fire". En la película homónima se decía que el pianista triunfó porque una mano la tenía blanca y la otra negra. La demonizada música de los negros en aquella hipócrita Norteamérica de los 60, de repente, cuajaba con la corriente blanca, mucho más comedida. Aquí no hay manos, sino artistas. 

El espectáculo no da tregua: 80
minutos de arte.

Agrupados de tres en tres, salvo los músicos (violinista, percusionista, guitarrista y cantante), el hip-hop, el break y el flamenco aparecen en escena. Hasta aquí, habría sido un espectáculo más. Pero esto no ha hecho más que empezar: los músicos exprimen al máximo las escasas bases que acompañan a cada número, dotándolas de aires acorde al grupo o grupos de bailarines (o bailaores) que estén en escena. Éstos, a su vez, no se limitan a mostrar al público su capacidad o enfrentarla a la del otro estilo; su cuerpo conversa con ambos. Establecen un lenguaje y tal clima de entendimiento que ya lo quisiera yo para el Congreso de los Diputados, y lo hacen a tres bandas: bailarín con bailarín, siguiendo siempre el ritmo establecido por los músicos y sin perder de ojo, por supuesto, lo más importante para el artista: su público.


Las coreografías y movimientos son limpios, perfectos, exquisitos.

Ante tanta variedad, siempre surgen afinidades y favoritismos. Yo también los tengo, y que me perdonen los otros 11, porque son igual de rompedores sobre el escenario, pero Carlos Rodríguez es brutal. Investigando topo con que también es padre de la idea original y responsable de la coreografía. Digamos que él puso la tela y entre todos tejieron arte. Su número de taconeo sobre una chapa de metal merece un reportaje. Repsecto del break, dejadme alabar y rendirme a las tremendas actuaciones del trío de bailarines. La manera de retorcerse y recomponerse sin perder la belleza y la suavidad en el movimiento está al alcance de unos pocos. El espectáculo tiene nombre: Omar Fraile, Chey Jurado y Elihú Vázquez. Este último bestial, y lo digo de manera literal. No sé si habéis tocado alguna vez una pesa o sois de los de "sillónball", pero mover con semejante destreza, flexibilidad y limpieza un cuerpo tan enorme y musculado es difícil, MUY difícil. De hecho, todo circense con físico similar siempre opta por números en los que el riesgo está en el desplazamiento de una barra a otra o en arriesgados saltos, pero nunca centran y monopolizan la atención en su cuerpo.
Los mejores números, sin duda, con todos en escena.

Ya ha salido el adjetivo que resume con tino lo que da de sí el espectáculo: belleza. Lo más bello sobre un escenario es la pasión del artista y la belleza de su arte. Como decía Walt Disney, "si yo soy un genio y tú eres un genio, imagina qué podemos hacer juntos". Aquí hay 13, sin peros, sin regulares, 13 sobresalientes. Si te pierdes "Titanium" puede que no asistas al llamado a ser mejor espectáculo teatral de 2014. Y queda más de medio año por delante... así de bueno es.

otiuMMaximus

- Los números con todos los integrantes de "Titanium" en escena son lo mejor de 2014.
- La calidad puntera de cada uno en su estilo.
- Sólo 6 semanas; ve y cuéntaselo a todo el mundo.

otiuMMenester

¿Dónde?
En el Teatro Caser Calderón. Calle Atocha, 18. Madrid.91 429 43 43.
¿Cuándo? X a las 20:30 horas. J y V a las 20 horas. S a las 19 horas y D a las 18. Hasta el 1 de junio (incluido).
¿Cómo? En la misma calle Atocha, cerca ya de Plaza Jacinto Benavente, puedes intentar aparcar o si no en los númerosos parking de la zona. EN Metro, Línea 1 (Sol o Antón Martín).
¿Cuánto? Desde 24 euros, 40% dto. para grupos.



Jesús Clemente Rubio