viernes, 23 de mayo de 2014

Suiza IV: Entre lagos se vive mejor

victoria-jungfrau-cinco-estrellas
Hace tiempo te hablamos de las bondades de Suiza y, en uno de los artículos, del pueblo de Interlaken. Podríamos añadir mucho más de lo que entonces contamos, pues cada visita a su extraordinario entorno y con culminación en las alturas da para un amplio reportaje. Sin embargo, esta vez demostraré con imágenes aquello que digo siempre de que todo destino tiene, al menos, dos visitas: una en otoño-invierno y otra en primavera-verano. 

jungfrau-entre-lagos-suiza-victoriaEntonces muchas de las fotografías, aunque preciosas con su manto blanco, ocultaban otros tesoros que esconden bajo sí. Esta vez el Astro Rey desvela cada detalle de tan majestuoso paisaje y, aprovechando, me detengo en uno de los hoteles más extraordinarios del mundo -tenía que ser suizo- que lleva el mismo nombre del pico a cuyos pies se sitúa: el Victoria Jungfrau Grand Hotel & SPA. Lujo helvético para unas vacaciones de ensueño.


Interlaken luce así de espectacular en invierno.

Thun y Brienz son dos lagos y escoltas de un pueblo que, en su honor, recibe el nombre de Interlaken (Entrelagos). Reflejos de los tres picos que la rodean así como de las coquetas y casi artesanales edificaciones que se extienden a lo largo de sus calles lo convierten en uno de los destinos turísticos favoritos del viajero. 

Viajero, detente en la terraza del hotel.

Y justo a los pies del pico que corona el pueblo, Jungfrau, se erige un igualmente asombroso hotel de cinco estrellas que, ya en su fachada, adelanta un corte clásico -data de 1865- salpicado de modernidad y lujo. Te hospedes o no en Victoria Jungfrau Grand Hotel & SPA, prueba a sentarte en su terraza para tomar un café: imagina lo que puede ser amanecer cada día desayunando frente a semejantes vistas. Inolvidable.



Algunos salones son verdaderas
obras de arte en sí mismas.
Pero como bien es sabido que lo importante está en el interior, echemos un vistazo a sus entrañas. Kilométricos pasillos y vastas estancias se suceden dentro, intercalando salones neoclásicos con galerías abiertas propias de ciudades como Milán -no obstante, acoge conferencias de arte y cultura- e incluso reservando los llamados salones "Belle-Epoque" para eventos de distinguida índole. Pero el fuerte está, obviamente, en las habitaciones.


Vistas de Jungfrau desde una
de las habitaciones.
Victoria Jungfrau Grand Hotel & SPA presume de 212 habitaciones con los mejores materiales y completamente equipadas que continúan la sensación percibida fuera: una exquisita mezcla de apariencias y remates tradicionales y amaderados con modernos cristales y equipamientos tecnológicos de notable calidad. Comodidad, lujo y tradición son las tres características, a la que hay que sumar accesibilidad en el caso de las 10 nuevas Junior Suites que incorporaron en el llamado ala "Bel-Air", y que comunican directamente con el Centro Welness-SPA


Las 'suites' merecen cada franco gastado.
De él daremos en cuenta enseguida, tan pronto como os mencione la portentosa "Tower Suite". 246 metros cuadrados componen la deslumbrante joya de la corona del Victoria Jungfrau, donde, como podrás imaginar, todo cabe; cocina, salón, dos dormitorios con sus respectivos cuartos de baño... alma de jeque para personas con idéntico bolsillo. Un ático para rozar el cielo o, al menos, desafiar al todo poderoso pico Jungfrau.


El centro Wellness-SPA es uno de los más espectaculares que hemos visto.
Welness, SPA y ESPA. No, estos suizos no se han vuelto locos con la ortografía, es que el primero es el recinto que todos conocemos. Al SPA le acompañan con la coletilla "Sensai" para dotarlo de un aire y técnica japoneses en lo que respecta a los tratamientos y masajes terapéuticos. Digamos que es la réplica oriental a los tratamientos tradicionales occidentales, que los puedes encontrar en el citado ESPA. 


¿Qué ves? Nosotros, relax.
Allí, más de 30 tratamientos diferentes y unas instalaciones que recuerdan a aquellas saunas romanas -pero sin, digamos, los excesos carnales- prometen una jornada o estancia vacía de todo, llena de relax. Pero como no sólo de inactividad vive el hombre, un completo gimnasio trabajará tu musculatura antes de verse recompensada por tan apetecible descanso.

Te he hablado de la terraza con vistas, y del desayuno que puede iniciar tus mañanas a lo grande, pero hay comida más allá del primer bocado de la mañana. Entre la brasserie y la pastateca los suizos navegan entre las aguas gastronómicas que componen algunos de sus cantones. Las mejores carnes y salchichas a la brasa pueden satisfacer al estómago más exigente; el refinado gustoso de la pasta topará con una variedad sin precedentes en cuanto a maneras de cocinarla, salsas para acompañarla y tipos.


Si pese a todo lo anterior logras recordar que fuiste a Suiza para disfrutar de algo más que del hotel, nada más salir verás tu meta: el pico Jungfrau, cuya reseña puedes ver en el enlace que inicia esta crónica pero cuyas fotografías más recientes podrás ver aquí en pocos días (en cuanto regresemos de Suiza). Entre lagos se vive mejor.

otiuMMaximus

- Si puedes permitírtelo, el ático es la estancia de tus sueños.
- La situación del hotel, a los pies del Jungfrau, es idílica. La visita al pico, obligada.
- Las instalaciones y el servicio.


otiuMMenester

¿Dónde? Victoria Jungfrau Hotel & SPA está ubicado en pleno pueblo de Interlaken, a los pies del homónimo pico. Höheweg 41 | CH-3800 Interlaken. +41 (0)33 828 28 28. http://www.victoria-jungfrau-collection.ch/en/hotels/victoria-jungfrau-en/
¿Cuándo? Abierto todo el año, las mejores fechas son a principios de diciembre o de junio. O ambos.
¿Cómo? Si prescindes de alquilar coche, desde cualquier aeropuerto puedes coger trenes hasta la estación Interlaken OST.
¿Cuánto? Con suerte, desde 300 euros la noche.


Jesús Clemente Rubio