lunes, 31 de marzo de 2014

The Walking Dead y Cómo Conocí a Vuestra Madre: Adiós, hasta luego y el 'todo pasa por algo'

Final Como conoci a vuestra madre ultimo episodio serie

Hoy dos series se despiden, una lo hace de manera temporal, otra definitiva: "The Wallking Dead" se va a lo grande con un doble capítulo en FOX España (ya se marchó ayer de las televisiones estadounidenses con el último capítulo de la temporada), "Cómo Conocí a Vuestra Madre" lo hace hoy en Estados Unidos. Si la veis con doblaje, tranquilos, os quedan unos cuantos capítulos más. El caso es que el hasta luego de la primera y el adiós de la segunda me retrotrae a una curiosa fórmula que utilizamos a veces los españoles para despedirnos, por mera redundancia de llenar los huecos vacíos que deja toda despedida: "adiós... hasta luego".



Parece que es nuestra forma gramatical de esquivar el amargo sabor de no reencontrarte con la situación o persona que estás dejando, pero yo veo algo mucho más profundo y metafísico. Siempre he dicho que tan avanzado es el ser humano que nuestra inteligencia se las arregla para escabullirse de la ignorancia, incluso sin darnos cuenta. Por ello, nos resistimos al adiós porque sabemos -nuestro intelecto lo sabe- que, tarde o temprano, la vida nos traerá de vuelta esas etapas o personas que despedimos. Quizá no de la misma forma, pero sí con idéntico contenido.

Por eso el adiós de "Cómo Conocí a Vuestra Madre" nunca es definitivo, porque todos hemos tenido el amigo triunfador con estrategias de flirteo y reglas absurdas para todo; la pareja desde la adolescencia que pasa por algún bache en su larguísimo camino, por la que nadie apuesta al haber empezado tan temprano pero que, fuerza del destino, acaban juntos pues no conciben su vida sin el otro; o el eterno soñador, que aguarda el verdadero amor como si este apareciese librado de todo defecto y exhibiendo exactamente las virtudes que él busca, cuando en realidad el amor siempre aparece vestido de otra cosa hasta que le cambiamos de ropa.

No seré yo un erudito de este tipo de series cuando no he visto ni una sola temporada de "Friends" -matadme, poco a poco corregiré este error- y me enganché a "Cómo Conocí..:" en su tercera temporada, pero os diré que la serie consiguió lo que sólo consiguen las grandes cosas de este mundo: asociarse a momentos de tu vida.

Cuando vi el capítulo "El Salto" (último de la cuarta temporada) me encontraba en una de esas situaciones de estancamiento prematuro -veinteañero- en el que volver sobre tus pasos es imposible pero seguir hacia adelante no resulta mucho más fácil. Si habéis perdido a alguien alguna vez, sea cual sea la circunstancia y forma, sabéis de qué hablo. La premisa del episodio recordaba a la teoría de los puntos de Steve Jobs: cada cosa que sucede tiene un por qué. Mi "todo pasa por algo". 

el salto jump how i met your mother

Mirad a vuestro alrededor... todo lo que va ocurriendo obedece a un fin mucho más ambicioso y complejo que la consecuencia directa de un hecho aislado. Y si ponéis el conjunto sobre la mesa, lo bueno, lo malo y lo peor, os daréis cuenta de que se trataba de un plan exquisitamente diseñado para que conociéseis a la madre de vuestros hijos, por ejemplo. Sé que unos van y otros se marchan, que unos se largan y otros te obligan a darles la patada por la puerta de atrás pero, en realidad, nadie se despide de una manera que te resulte satisfactoria. Por eso eres tú el que, en ciertos momentos de la vida, has de dar el salto para continuar. Y así, el día de mañana, tendrás un maravilloso ayer que contar. ¡Qué grande es la pequeña pantalla!
Jesús Clemente Rubio