martes, 11 de febrero de 2014

Entrevista Armando del Rey: Embajador del flamenco


Para Armando del Rey su década prodigiosa no data de los 80, sino del presente siglo. Con él inició una andadura profesional en el negocio del tablao que, un puñado de años atrás, su padre impulsó con un concepto ya adelantado a su época. Hijo de un visionario pero también de una artista, Blanca del Rey, cuyas exhibiciones sobre las tablas inoculó en Armando el virus del flamenco, activo en su sangre desde bien chiquito. Para él todos estamos infectados pero es una pasión dormida, que sólo despierta con servicio y artistas de calidad. De semblante sereno, aunque afable, deja escapar una ligera sonrisa cuando habla de quienes pusieron todo esto en marcha, y rechaza vivir de las rentas aportando un constante trabajo, renovación y diligencia al local gracias a sus conocimientos de Marketing y Publicidad. Es consciente de que una fama internacional exige dar lo mejor de sí mismo para ser el mejor embajador de su tierra.



¿Cuál era el concepto de "tablao" cuando te iniciaste en el negocio y en qué se ha convertido?

"El Corral de la Morería" es el mayor legado de mi padre. Hace 50 años consiguió algo muy difícil; posicionarlo como el tablao de referencia en Madrid y en España ofreciendo además una restauración de calidad como valor añadido. A partir de ahí siempre se preocupó de tener los mejores artistas, lo que nos dio proyección internacional. Mi hermano y yo sólo lo modernizamos y adaptamos.

¿Por qué renovarse en el ámbito gastronómico (creación del llamado salón gastronómico para cenas VIP) si vuestra oferta es el espectáculo?

Queremos ofrecer una experiencia de calidad en conjunto. Gastronomía impecable y espectáculo de primer nivel, lo que deriva en una noche espectacular. No hay en ningún país del mundo un tablao flamenco con calidad premium en espectáculo y gastronomía. Así atraemos clientes y artistas.

¿Así que son los artistas los que vienen a vosotros para una mayor visibilidad?

Nuestra trayectoria nos ha dado tal reputación que incluso artistas que no bailan en tablaos por un concepto equívoco pero sí vienen al Corral de la Morería. Ángel Rojas -el artista que vimos- ha montado un espectáculo específico para nuestro tablao, de lo mejorcito en España y el Mundo. 21 años llevaba sin pisar un tablao, acompañado de "La Lupi", que no había bailado en tablao en su vida.

¿Cómo se borra el estereotipo 'guiri' del público potencial de vuestro tablao?

En el Museo del Prado más de la mitad del público diario es extranjero, lo cual no se traduce en que se trate de un lugar exclusivo de "guiris" sino, más bien, de público ávido de calidad. Cuando tu das la máxima calidad de tu producto, toda persona es capaz de apreciarla, independientemente de dónde venga. Lo bueno es bueno para todos. El flamenco es un arte tan universal que, bien hecho, llega a todos. Aquí viene mucho público extranjero buscando lo bueno, lo mejor, fíjate que nuestro principal cliente es norteamericano. Luego brasileños, rusos, franceses, italianos...

¿Tiene una sola visita El Corral de la Morería?

Tantas como cambios registre nuestra oferta. Y rotamos tanto carta como cartel cada 8 ó 10 días. De esta forma damos visibilidad a todos los artistas, probamos nuevos platos y fidelizamos clientela.

¿Llevar un tablao exige vocación o basta con la profesionalidad?

He vivido el flamenco desde pequeño, dedicándome profesionalmente a él desde hace relativamente poco. Ello me ha servido para enfocarlo de una manera más objetiva (Armando se ha formado en el mundo de la publicidad y el marketing) y querer expandir el negocio hasta nuevos límites. Claro que la vocación influye pues toda la vida hemos estado ligados al flamenco.

El cliente entra expectante e ilusionado por ver algo que no conoce pero... ¿cómo sale?

La gente viene con una expectativa llena de recomendaciones, pero nosotros la superamos. Primero por la gastronomía, valor diferencial, pero es que además "El Corral" es un sitio mágico, se respira un ambiente muy flamenco, se respira la historia en cada ladrillo, cada cuadro. Yo mismo he creado en mi entorno unos asiduos del flamenco que nada tienen que ver con el mundo, desde chefs hasta escaladores e himalayistas.

Por si no fueran suficientes, ¿alguna razón más para acudir a 'El Corral de la Morería'?

Es el único tablao premiado como "Mejor tablao del mundo" y también el único en aparecer en el libro editado por el "New York Times" titulado "1000 lugares que ver antes de morir". Así que ya sabes, no te puedes "marchar" sin vernos.


Armando del Rey es copropietario y director general de "El Corral de la Morería".