miércoles, 2 de octubre de 2013

Grand Piano: La música engulle al suspense


La música amansa a las fieras. Lo que nunca se nos ha contado es el doble filo de tal afirmación, donde un obsesionado con la ejecución perfecta de una pieza nos apunta con un arma bajo la amenaza de morir a la primera nota que fallemos. Ésta es la premisa del próximo estreno de Paramount "Grand Piano", perfecta sobre el papel y regular en la ejecución debido a que la mezcla de géneros acaba siendo más bien una lucha entre ambos. En lugar de un cóctel de thriller y musical, Eugenio Mira los separa como el agua y el aceite, concluyendo en genialidades individuales y fisuras en el conjunto.


Tom Selznick (Elijah Wood) es al piano lo que su esposa (Kerry Bishé) a las cámaras: el mejor de su generación. Sin embargo, mientras ella continúa su exitosa carrera él se quedó anclado un lustro atrás en un mal día y una pésima nota. Cinco años después, qué no pueden conseguir las esposas, el pianista retomará su carrera tocando el piano con el que aprendió de su maestro. Lo que parecía un retorno estelar con algo de nervios y poco que perder se torna en el concierto más importante y peligroso en el que haya estado; en la partitura un asesino le avisa de que si falla una sola nota de la composición, su esposa y él están muertos. Y es en la transición de géneros donde la película pierde su encanto. 

Selznick (Elijah Wood) se enfrenta al concierto
más importante de su vida. Y de la de su mujer.
Porque Mira consigue a través de un compungido y excelente Elijah Wood contagiar al espectador del nerviosismo novel en todo un veterano, debido al pasado pesado. Envuelve a quienes ocupamos la butaca con la altivez del público de las grandes y lujosas representaciones y los amplios teatros, sintiéndonos uno más que examina tras su crítico monóculo a Selznick. Por un momento, nos olvidamos de asesinos ni tramas más rebuscadas: nos entregamos y dejamos conquistar por la belleza de la música. Por eso, pese al terrible y brillante acoso propiciado por el asesino (John Cusack), el elemento violento de la película llega a molestar, introducido con tesón, tensión (los minutos iniciales de Wood golpeando el piano mientras Cusack le amartillea a él la cabeza son para enmarcar) y acierto al inicio, pero encajado con calzador y a destiempo a medida que avanza la trama, convirtiéndose en demasiado secundario para el punto de partida musical de la película.

Mira nos traslada al espectáculo como si formásemos parte del exigente público.
Todo va de mal en peoR desde ahí: no sabemos si la música engulle al suspense o viceversa, el caso es que uno pierde la noción de quién lleva las riendas y quién es la víctima, pone en duda la profesionalidad del asesino y aplaude a quien debería haber sido desbordado por la situación, etc. Pese a todo, celebramos la magnífica realización y sucesión de planos de la primera mitad de la película (no obstante, ha gustado a crítica y público en Norteamérica) que, insisto, recrean con acierto el ambiente al que se enfrenta el protagonista. Lástima que éste termine siendo mucho más amenazador que quien le apunta con un arma a la cabeza.

otiuMMaximus

- El mundo y entorno de la música.
- Elijah Wood, compungido, nervioso, cómodo, dominante. Camaleónico.
- La dirección de Mira.

otiuMMenester

- 90 minutos. Para un servidor, duración ideal de una película de este tipo.
- Producción íntegra española.
- "Grand Piano" se estrena en España el próximo 25 de octubre.

Jesús Clemente Rubio