jueves, 23 de mayo de 2013

Bodega Ecológica Luis Saavedra: Más que una cata, un banquete


Siempre me gustó la canción "Red Red Wine", con un fuerte tufo a Bob Marley y el aroma del buen vino. Un reggae que nos habla del poder de atracción del líquido que les subió a la cabeza a los romanos, en todos los sentidos. El vino es un campo en el que un francés parece ducho desde que nace, pese a que aquí tenemos viñedos de altísima calidad.
Pero vayamos por partes. No sé nada de vino, y siempre pensé que jamás aprendería nada. Pero bastó una oferta de Groupon sobre una cata y ganas de aprender sobre lo que, insisto, cada vez más españoles se interesan (afortunadamente): la enología. Todo ello en una bodega ecológica como marco, previa charla y posterior cocido. ¿Se puede ser más español? Pues eso, que viva el vino (y las mujeres).



Éste es el aspecto de la cata ecológica
de los Saavedra. ¿Te apuntas?
Así pues, seas un completo experto -en este caso quizá te aburras un pelín- o un novato en la materia, los 20 euros que cuesta el día en Cenicientos te parecerán un regalo. Porque todo comienza con el bueno de Sergio Saavedra explicando el proceso de elaboración de su vino -marca Corucho, de bodegas Luis Saavedra-, con una explicación amena, campechana y abierta a todo tipo de preguntas -un servidor hizo unas cuantas bastante obvias- acerca de lo que estás escuchando. La hora y pico que dura la lección se te pasará volando y, justo cuando sigues recreándote en lo recién aprendido sobre la fermentación, los tipos y clases de vino, la importancia de una buena y nueva barrica (podrás comprobarlo en la bodega subterránea de las mismas instalaciones) y demás...justo cuando ya te estés dando por satisfecho, llegará lo mejor: la cata. Y el pan. Y los ibéricos. Cuerpo y sangre de la gula.

Los Saavedra son muy escrupulosos con
el cuidado de las barricas.
Un salchichón aceptable, un queso más que bueno y un jamón mejor, sin olvidar el pan -básico para hacer olvidar al paladar el vino recién probado y prepararle para el siguiente- servirán de condimento al leit motiv de la visita: los vinos.
Olvídate del blanco: la buena aceptación de los Corucho ha colgado el cartel de "agotado" en todos sus canales de distribución. Pero prepárate para un rosado que entra como el agua en pleno mes de agosto, tres tintos que navegan entre lo frutal y lo amaderado y el placer de poner en práctica lo aprendido y comprobar, con tus propios ojos, las consecuencias de uno u otro proceso de elaboración. Claro que, al menos en España, un buen aperitivo va ineludiblemente seguido de una comida... y en esta ocasión, será copiosa...muy copiosa.

Bebe, come, disfruta
Sopa de puchero, lo mejor
después de la cata.
Cuando uno entra en "La Carpintería" sabe que encontrará un trato especial dado el previo acuerdo entre bodega y restaurante para abastecer a los contratantes de la visita. Igualmente, y como dicen las madres, no es lo mismo cocinar para unos cuantos que para muchos, y más cuando se trata de un cocido. Pues bien, efectivamente el caldo no desprende ese sabor rural de los pueblos manchegos pero, sin duda, su elaboración (a la lumbre y en puchero) se notará en un sabor refinado y suficiente para satisfacer al consumidor medio de cuchara. Nosotros repetimos, con la verguenza del que pide más y con la certeza de que bien hicimos, dada la sonrisa de los camareros. 


Apetitoso...¿no?
El segundo ya pudo con nosotros:ración de garbanzos -de los grandes- mas que abundante y llenos de sabor, qué menos estando a fuego lento y en brasas tanto tiempo.

Entre vinos, aperitivos y cocido quizá tu curiosidad o hambre de conocimiento no quede del todo satisfecha pero pregúntale a tu estómago: a lo mejor ni siquiera puede responderte de lo lleno que está.

En una de sus fases, todo tinto
está 'afrutado'.
Avelino Vegas, nuestro gurú
Menester es destacar que no fue nuestra primera cata, en su día asistimos a una de Bodegas Fuentespina en una frutería (perfecto entorno para relacionar los aromas y sabores de los vinos con las distintas frutas). Dicha cita tuvo lugar de manera extraordinaria pero si tienes interés y un grupo grande quizá puedas contactar con ellos a través de su página web y concertar una visita a las bodegas. En cualquier caso, y con la retrospectiva que da la experiencia, nos hemos percatado de que no hay dos catas iguales, así como dos procesos de elaboración, por lo que nuestro consejo es que acudas al mayor número de eventos de este tipo y que gocen de cierta calidad.

¿Qué diferencia hay entre un vino joven, un reserva y un crianza? Descúbrelo en una de
estas instructivas catas.


El 'F', la élite de Fuentespina.
Mientras, te recomiendo degustar cualquiera de las variedades vinícolas lanzadas en su día por Avelino Vegas, te lo dice un aprendiz hedonista al que conquistó visual, olfativa y gustosamente, entre otros, el Efe. Si no lo haces por ti, acuérdate de tu corazón (más que demostrados los beneficios de una copa de vino diaria).

otiuMMaximus

- Los ibéricos. Se agradecen para no "alegrarse" demasiado durante la cata.
- La visita guiada, plagada de conceptos básicos. 
- El cocido, así como el restaurante, geniales.

otiuMMenester

-¿Dónde? Bodega Ecológica Luis Saavedra. Cenicientos. Reservar en Groupon o a través de su página web www.bodegasaavedra.com 
- ¿Cuándo? Aunque la oferta puedes adquirirla en cualquier momento, llama con antelación. Te sorprenderá comprobar la demanda de estas catas. Comienzan a las 11:30 y hasta que quieras finalizar la sobremesa.
- ¿Cómo? A una hora de Madrid. Puedes ir por la A5 y desviarte en la carretera de Ávila o ir por la carretera de los pantanos. Ambas opciones te llevarán más o menos el mismo tiempo.
- ¿Cuánto? Desde 20 euros, aunque existen opciones que incluyen botella de vino. Consulta promociones.
- P.D: En el caso de Bodegas Fuentespina, mejor contacta con ellos a través de www.avelinovegas.com Recuerda que, de momento y sólo en ocasiones especiales, podrán organizarte visita a bodegas si contáis con un grupo grande.
Jesús Clemente Rubio