lunes, 11 de marzo de 2013

Duerme en un museo de doce plantas

Si eres de los que busca hotel con el único propósito de tener una cama donde pasar la noche, esta reseña no te interesará lo más mínimo. Si, en cambio, pides a un hotel un planteamiento original, ubicación inmejorable, instalaciones cómodas, accesibles y confortables, incluso una pequeña oferta cultural y nocturna, sigue leyendo. 

Existe un hotel de nombre continental que bien podría ser un museo de arte moderno o una de las terrazas y áticos más sonados de la noche madrileña. En el Silken Puerta América cada planta es una galería de arte y tú su mejor obra.


Mente y estética despejadas
en el diseño de Foster.
¿Qué tienen en común Norman Foster, Victorio & Lucchino, Jean Nouvel y una docena de diseñadores más aparte de su profesión? Una planta en el conocido a veces como "hotel de los colores". Circulando de noche por la avenida de América habrás topado alguna vez con un edificio que expira luminosidad, colorido y mensajes en varios idiomas por cada uno de sus poros. Alguno podría pensar que son pensamientos y tonalidades que encierran y salvaguardan a sus inquilinos, cuando en realidad es un ejercicio de apertura y expresión al exterior de la filosofía de un hotel diferente.

Cada planta,
un diseño.
Diferente porque apuesta por la creatividad y el diseño en cada una de sus plantas. Y no es una frase hecha. Más de una docena de diseñadores han puesto sus bocetos al servicio del Puerta de América para convertir tu hospedaje en una auténtica experiencia cultural y singular en función de la planta que visites. En otiuMMadrid nos gustaron todas salvo la sexta, perteneciente a Mark Newson y cuyo rojo nos recordaba sobre todo a un manicomio de los 70. El resto, espectaculares; Jean Nouvel haciendo posible una opulencia recatada; Victorio & Lucchino convirtiendo su planta en un desfile y la habitación en pasarela; Norman Foster despejando vestíbulo y habitaciones en pro de una imagen pura y tremendamente sensorial... un sinfín de propuestas que harán imposible que no te decantes por una. Nosotros lo hicimos por la cuarta, llamada "Plasma Studio".

La cuarta planta retuerce el acero inoxidable y evoca el género de la ciencia ficción.
Durmiendo en una nave espacial
Sí, en función de la disponibilidad y en ocasiones del precio podrás elegir habitación en cualquier planta. Todo dependerá de tu gusto por su estética que, recuerda, es extensible a sus habitaciones. Por  ejemplo, "Plasma Studio" responde al proyecto conjunto de Eva Castro y Holger Kohne basado en la ciencia ficción, la modernidad y el vanguardismo. Estamos ante una única pieza de acero inoxidable que discurre entre puntiagudas formas y geometrías ininterrumpidas, pero siempre respetando aires de naturalidad. 

La naturalidad y el vanguardismo son
protagonistas en "Plasma Studio".
Tanto es así, que la persecución de continuidad y linealidad supone un cuarto de baño que huye de la opacidad, desde el que observar y ser observados en casi todas las faenas, por lo que sólo es recomendable si hay ya cierta confianza con el acompañante. He ahí la magia de este hotel: no sólo nos familiarizaremos con el estilo propio de cada artista, sino que pasaremos a formar parte de él, integrándonos en su proyecto, durmiendo en sus trazados, gozando su obra. No te preocupes, independientemente de la opción escogida, tendrás acceso a una soberbia panorámica de la capital a través de enormes ventanales equipados con persianas de apertura y cierre electrónicos. El silencio y el reposo también están garantizados.

Hotel, museo, discoteca, spa
Todo recorrido cultural satura de información y datos nuestro cerebro, momento en el que es menester liberarlo a golpe de fiesta y relax. Ambos también tienen cabida en este establecimiento de la cadena Silken: de nuevo Jean Nouvel, no contento con su trabajo en la duodécima planta, escaló una más para rematar la faena y el edificio entero con una perfecta distribución entre el Skynight Bar, la piscina cubierta y climatizada y el SPA. Salvo el último, tanto las vistas del ático copa en mano como el chapuzón son gratuitos para los clientes.

La piscina remata un día cultural
o relaja tras una noche en el Skynight.
En definitiva, nos encontramos ante uno de los mejores hoteles de Madrid siempre y cuando, te recordamos, tu concepto hostelero desafíe al de la Real Academia Española y vaya más allá del alojamiento y la comida. Rechazando extras carentes de un valor añadido real, el Silken Puerta de América aglutina bajo su colorida piel un museo, una piscina, un circuito SPA, una terraza en su base y un bar en el impresionante ático...sin olvidar la esencia hotelera concebida por algunas de las mentes más brillantes y artísticas del mundo. Cuatro planes en uno o lo que es lo mismo; pasará un tiempo hasta que tu pareja te vuelva a reprochar que nunca hacéis nada.



otiuMMaximus

- Visitar las doce plantas.
- En el ático, prueba a andar por detrás del ascensor. Te sorprenderá.
- La piscina climatizada cualquier día del año.

otiuMMenester

-¿Dónde? Avenida de América, 41. 28028, Madrid. 91 744 54 00. www.hoteles-silken.com/hotel-puerta-america-madrid
-¿Cuándo? Todo el año. Entrada a las 14 horas y salida a las 12, si bien en algunas ofertas es hasta las 14 y, pagando suplemento, hasta las 16 horas. La piscina abre desde las 8 hasta las 22 horas.
-¿Cómo? En cochE, A2 dirección Madrid salida 4C dirección calle Corazón de María y 400 metros más adelante lo encontrarás. Con GPS es recomendable meter esta última dirección de fallar la primera.
-¿Cuánto? Desde 126 euros por noche y con reserva último minuto vía web. El tipo de habitación depende de la disponibilidad y, en ocasiones, el precio (hay suplemento de 20 euros para la 7ª y 8ª, por ejemplo). Es zona azul de aparcamiento regulado, por lo que en función de tu estancia quizá te compense el parking del hotel (22 euros y medio por día), o alguno de sus packs y ofertas especiales (consultar web).

Jesús Clemente Rubio